Como en cualquier actividad deportiva, el mental es un punto clave en el trail running, al igual que la preparación del material o el entrenamiento físico. A medida que avanzan los kilómetros y los músculos duelen, es la cabeza la que determina si seremos o no capaces de superar el esfuerzo. Pero el mental también se entrena y se prepara poco a poco, como el físico. Fortalecer el mental es por tanto esencial en el trail running, como en muchos deportes de resistencia, para tener voluntad y abnegación durante el esfuerzo.
Antes de un trail running: preparar y fortalecer el mental determinando objetivos
La fuente esencial de un buen mental reside en las ganas y la motivación. Y uno de los motores esenciales de estos dos conceptos se encuentra en la definición de un objetivo. Un objetivo a largo plazo puede ser completar un recorrido soñado, participar en una prueba emblemática o conseguir un rendimiento concreto. Hay que fijarse grandes objetivos clave o principales a lo largo del año. Para ello, hay que elegirlos con prudencia. Es inútil fijarse objetivos inalcanzables, pero también deben tener una buena dosis de ambición e inscribirse en una dinámica de progreso.
A lo largo del año, se fijarán como máximo 2 o 3 objetivos clave. Después puedes dividir tu temporada en franjas de tiempo más pequeñas y asignarles objetivos de menor importancia, que son etapas intermedias hacia el gran objetivo del año.
Así, en cada salida o entrenamiento, asígnate también un pequeño objetivo: hacer tal recorrido en un tiempo determinado, hacer tantos kilómetros...
Al ejercitarse en alcanzar un pequeño objetivo en cada salida, entrenas tu mental para los objetivos más ambiciosos y, sobre todo, para que sea un relevo del cuerpo cuando este se fatiga. Fortalecer el mental pasa así por la consecución de múltiples pequeños objetivos crecientes.
Antes de un objetivo importante, es primordial prepararse mentalmente. Visualizar el recorrido en la mente, identificar los pasajes difíciles y también recurrir a los recuerdos positivos, los trails que salieron bien, para darse la confianza necesaria para afrontar la salida.
Durante el trail running: confianza en uno mismo y objetivos intermedios
La salida suele ser un alivio y a veces incluso una dulce euforia. Pero a medida que avanzan los kilómetros, el cuerpo necesita el combustible de la motivación. Entonces hay que visualizar mentalmente las etapas intermedias: tal cima, un avituallamiento. Dividiendo la dificultad en pequeños trozos, nos mantenemos en el terreno de lo posible y no nos asustamos demasiado. También hay que visualizar que nunca hemos estado tan cerca de alcanzar nuestro objetivo y que los esfuerzos que quedan por hacer no son nada comparados con los realizados durante la larga preparación que has llevado a cabo.
En caso de dificultades y riesgo de flaquear mentalmente, intenta visualizar la sensación positiva que tendrás al alcanzar tu objetivo. Dite que te lo mereces y que has hecho un gran esfuerzo para llegar hasta aquí. Por último, repítete interiormente «voy a hacerlo» y no «puedo hacerlo».
¡Después del trail running: ¡un nuevo objetivo!
Una vez pasada la euforia de la llegada, el deportista puede sentir a veces un pequeño bajón: la tensión cae, la adrenalina se disipa. A veces uno puede sentirse vacío y en las semanas siguientes el ánimo puede flaquear. Primero hay que disfrutar del placer de haber logrado el objetivo, compartir las sensaciones y emociones con otros, con el entorno. Y luego llega el momento de orientarse hacia algo nuevo, fijarse un nuevo objetivo. Varía las opciones... no repitas siempre la misma de año en año. La motivación también viene del descubrimiento y de la novedad, que genera interés y entusiasmo.
¿Cómo recuperarse tras el fracaso o el abandono?
Si no has podido lograrlo por un problema físico, primero debes recuperarte y volver a tener plena posesión de tus capacidades para recuperar el placer y la motivación. Si fue en el plano mental donde fallaste, intenta identificar las causas del fracaso. ¿Qué no funcionó? Y luego hay que relativizar y capitalizar. Todo lo que has hecho es un logro y una base sobre la que debes construir tu próximo éxito. Por último, piensa también en no ponerte demasiada presión negativa: es un deporte y un ocio, y debe seguir siendo una fuente de alegrías y beneficios tanto para el cuerpo como para la mente. ¡Fortalecer el mental pasa también por el simple placer de hacer una actividad que te conviene y te hace feliz!