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Un método en 6 puntos para reducir el peso de tu mochila

Randonnée et alpinisme

Un método en 6 puntos para reducir el peso de tu mochila

04 Aug. 2015

Une méthode en 6 points pour réduire le poids de son sac à dos

Para reducir el peso de tu mochila, una simple lista de cosas esenciales no basta: hay que dotarse de un verdadero método para remediar la tendencia profunda que tenemos a querer añadir más. Este artículo tiene como objetivo ofrecerte en 6 puntos el método definitivo para optimizar adecuadamente tu carga y así reducir el peso de tu mochila.

reducir el peso de tu mochila

¡Elige una mochila de senderismo más pequeña!

Puede parecer una obviedad, pero a veces hay que reconocer nuestras tendencias: cuanto más espacio hay, más cosas metemos. Limitar el tamaño de tu mochila es ya limitar la carga máxima de tu mochila. No obstante, es evidente que el tamaño debe estar en función del tipo de senderismo que se va a hacer: no se sale con la misma mochila para un senderismo de un día que para 7 días en alta montaña.

Pero este primer principio debe aplicarse de la siguiente manera: oblígate a elegir una mochila un poco más pequeña de lo que tu instinto natural te indica. Si tu primer impulso es pensar «70 litros, está bien», entonces elige una mochila de 60 litros.

Al elegir una mochila más pequeña das un primer paso esencial para reducir el peso de tu mochila. Así te obligas a pensar y optimizar tu carga, pero también a prescindir de lo que puede ser superfluo o innecesario.

Clasificar para reducir el peso de tu mochila

Puede que sea el ejercicio más difícil, pero en el fondo es el más metódico de aplicar y de manera estricta. En mi opinión existen 3 categorías de objetos.

  • Los Imprescindibles: lo necesario para la seguridad y la realización del senderismo en condiciones elementales. Suprimir este objeto puede generar problemas. La ropa interior es, por ejemplo, un «imprescindible».
  • Los Útiles: elemento necesario en condiciones de uso normales. Los bastones de senderismo son «útiles» pero no «imprescindibles»: de hecho, se puede caminar sin ellos.
  • Los Superfluos: elemento que no aporta nada en términos de supervivencia o seguridad en condiciones normales de uso. El reproductor mp3 es «superfluo», por ejemplo. En este punto está descartado eliminar sistemáticamente lo «superfluo», pero la categorización así realizada te ayudará a tomar decisiones si es necesario. ¡Reducir el peso de tu mochila es ante todo priorizar!

Pesa cada elemento y regístralos en una tabla

Crea una tabla con tu hoja de cálculo favorita con las 3 columnas correspondientes a las categorías indicadas anteriormente. Luego, línea por línea, introduce el peso de cada artículo clasificándolo en la columna adecuada y suma los totales. La composición ideal debería ser del 50 % para los imprescindibles, el 40 % para los útiles y solo el 10 % de «superfluos», aunque esto no es una verdad inamovible. En cambio, si detectas una proporción del 40 % de superfluos, habrá que eliminar y recortar sin piedad cuanto antes.

Una tabla de cifras nunca te dará una verdad absoluta, pero te servirá de guía, de referencia y te permitirá optimizar tus decisiones. Así que no te tortures la cabeza por un objeto «superfluo» que pesa 15 g… ¡quédatelo! Pesar cada elemento es también pedagógico: hace tomar conciencia real del peso de ciertas cosas. Y muy a menudo lo ignoramos totalmente o ni siquiera sabemos estimarlo. Es fundamental —aunque viene con la experiencia— saber o al menos ser consciente del peso de lo que llevarás contigo durante largos días de marcha. El reflejo "peso" debe volverse automático: cuando estés en las estanterías de una tienda eligiendo un nuevo equipo para el senderismo, el parámetro del peso debe formar parte de tus criterios de selección e incluso situarse bastante alto en esa lista. ¡Así es como se llega a hacer de la reducción del peso de tu mochila una verdadera filosofía!

Haz una primera eliminación

Revisa en tu tabla cada elemento y decide si debes o no conservarlo en tu mochila. Si tu primera clasificación se hizo de manera correcta y honesta, no deberías tocar los «imprescindibles», sino solo ajustar las categorías de «útiles» y «superfluos».

Esta primera eliminación debe hacerte ganar como mínimo un 10 % del peso total y acercarte a la configuración ideal mencionada anteriormente.

Prueba tu mochila

Intenta en este punto llenar tu mochila con lo que queda en la lista. Normalmente tu mochila no debe dar la impresión de estar cargada al máximo: debe quedar un pequeño margen, que podemos estimar en un 5 % del volumen total. En otras palabras, tu mochila no debe ser difícil de cerrar en absoluto. Esta noción es fundamental: durante un senderismo de larga distancia, a lo largo de varios días, tu carga se deshará, se rehará y se modificará varias veces. Y sobre el terreno, puede que no dediques tanto tiempo como en la fase de prueba en casa para hacer una carga ideal y optimizada. Este margen del 5 % a obtener en la fase de prueba es, por tanto, esencial para protegerte de malas sorpresas durante tu senderismo.

Si ese es el caso (o peor aún, si no cabe todo) debes hacer absolutamente de nuevo el paso de clasificación de objetos (no, tu peluche gigante no está entre los «imprescindibles») y volver a hacer una eliminación.

Al volver de un senderismo, haz un balance de tu lista

Después de un senderismo es útil hacer balance del material llevado y ver qué se ha utilizado realmente. Es esencial entonces hacerse preguntas de sentido común.

¿Este producto me ha sido útil?

¿Este elemento tiene un uso doble con ese otro?

¿Hay elementos que finalmente he considerado superfluos, aunque los había clasificado como útiles?

¿Hay cosas que no he utilizado y por qué?

Este balance debe ser útil para enriquecer tu experiencia y ayudarte a afinar tu criterio para las siguientes salidas.

Los pequeños trucos para reducir el peso de tu mochila

Cuando se va en grupo es útil comparar las listas y las tablas para optimizar las cosas. Si sois 4 personas, puede que un objeto clasificado como imprescindible solo sea necesario en una unidad y no en 4, uno en cada mochila. He podido calcular así que la optimización del equipamiento en un grupo de 3 o más personas se sitúa entre el 10 y el 20 % de la carga, lo que no es nada despreciable.

Cuando es necesaria una optimización fina y drástica, hay que pensar en reducir el peso individual y el volumen de los objetos: por ejemplo, se puede cortar dos tercios del mango del cepillo de dientes, llevar justo el peso necesario de jabón corporal… etc. Estos pequeños ajustes solo se realizan al final del proceso de reflexión y deben emprenderse únicamente como soluciones de último recurso.

Obviamente, este método es difícil de aplicar en una salida de un día y resulta más útil en una expedición o un trekking de varios días, pero te da una guía de reflexión y una metodología para afinar tu criterio en cuanto a la carga que llevar. Practica el ejercicio de vez en cuando en cortos senderismos de fin de semana, por ejemplo, y te sorprenderás. El simple hecho de categorizar las cosas y pesarlas hace tomar conciencia de la carga inútil que podemos transportar. Un último ejemplo: ayudé a un amigo a preparar su mochila para 6 días en el Vercors. Él mismo categorizó sus objetos y pesamos todo juntos rellenando la tabla: para su gran sorpresa, de los 27 kg de su carga, 11 kg eran «imprescindibles», 7 eran «útiles» y 9 eran «superfluos». Las decisiones para reducir el peso total se tomaron rápido, y te aseguro que no era un principiante, ni mucho menos.

Por eso siempre es útil abrir los ojos sobre lo que llevamos y dotarse de una metodología que te permita optimizar fácilmente tu carga. Tu comodidad pasa evidentemente por un menor peso sobre tus hombros. A lo largo de los días en un senderismo de larga distancia, eso marca una enorme diferencia en la recuperación necesaria, en menos fatiga y también, potencialmente, en lesiones evitadas. Reducir el peso de tu mochila no es difícil en sí, requiere un poco de rigor y método y, sobre todo, una buena dosis de objetividad. ¡Intenta adoptar este método, refínalo, adáptalo también a tu gusto y encontrarás, al final, una diferencia saludable para tu espalda dolorida!

F.A.Q

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