Cuando determines qué nutrición e hidratación vas a adoptar en el UTMB®, la elección de una bebida isotónica será importante y deberás hacerla con bastante antelación a la fecha de la prueba. Aquí tienes información que puede orientarte y guiarte para seleccionar tu bebida isotónica y aclimatarte a ella fácilmente.

¿Qué es una bebida isotónica?
El término bebida isotónica hace referencia a la osmolaridad, o tonicidad de una bebida. La osmolaridad se mide en mOsm por litro de soluto o mOsm/L, y cuantifica la cantidad de partículas osmóticamente activas en una solución, en particular el sodio y la glucosa. La base de referencia para comparar la osmolaridad de una solución es la del plasma, comprendida entre 275 y 300 mOsm/L: una bebida se denomina isotónica cuando su osmolaridad es próxima a la del plasma, hipotónica cuando es inferior e hipertónica cuando es superior.
Esta noción es esencial en el marco de la hidratación, ya que cuando dos soluciones separadas por una membrana permeable tienen una concentración de partículas osmóticamente activas idéntica en cada una de las dos soluciones, los movimientos de agua y transferencias de partículas serán óptimos. A la inversa, una solución hipotónica absorberá las partículas provenientes del plasma sanguíneo y una solución hipertónica enriquecerá el plasma de forma brusca y excesiva.
Elegir tu bebida isotónica
Una bebida isotónica, en pocas palabras, es una bebida enriquecida y perfectamente dosificada en sales minerales y carbohidratos: dos nutrientes esenciales en la carrera y en el deporte en general. Estas bebidas existen en botella con la mezcla ya preparada, o en pastilla o en polvo para mezclar con agua. No hay una solución mejor que otra; el criterio de elección principal reside en el sabor y tu capacidad para tolerar esta bebida sin que afecte a tu digestión. En definitiva, elegirás la que prefieras. También las hay de sabor salado, para quienes se cansan rápido del sabor dulce. Por supuesto, es importante probar tu bebida isotónica durante tu preparación. Asegúrate, a lo largo de los entrenamientos, de que la asimilas bien y de que el sabor no te resulta demasiado desagradable con el paso de las horas. Para ello, algunas marcas desarrollan sabores diferentes: puede ser una buena idea tener bebidas de sabores variados pero que respondan a la misma receta y la misma marca.
Asegúrate también de llevar siempre agua contigo y de alternar de vez en cuando. Las sensaciones desagradables pasado cierto tiempo son una saliva pastosa o dolores de estómago. Después de decenas de kilómetros en plena montaña, no es lo más recomendable, así que realiza numerosas pruebas y cambia en cuanto notes que una bebida no te sienta bien. Para las bebidas en polvo, ten cuidado de respetar bien la dosis recomendada; de lo contrario, tu bebida nunca será isotónica y tendrá pocas propiedades beneficiosas durante el esfuerzo. Para saber más: