Descubre en nuestra gama de ropa de esquí todas nuestras chaquetas polares de esquí y todas las segundas capas para mantenerte abrigado en las pistas cuando hace frío.
¡Un polar de esquí para disfrutar de una comodidad excelente!
La gama de prendas de segunda capa de CimAlp incluye forros polares de esquí, sudaderas de tejido polar, chaquetas cálidas con cremallera y chalecos polares. Todas estas prendas están diseñadas para mantenerte abrigado de forma constante en las pistas sin limitar tus movimientos.
Elegir una chaqueta polar de esquí te permite combinar comodidad, protección térmica y funcionalidad. A gran altitud y con mucho frío, una chaqueta polar muy cálida es una gran aliada para quienes practican deportes de invierno.
¿Cómo elegir una chaqueta polar para esquiar?
Por desgracia, no puedes saber de antemano qué tiempo hará durante tus vacaciones de esquí. Por eso, a menudo tendrás que prepararte para distintas condiciones meteorológicas. Si eres friolero o se prevén temperaturas bajas, sería una pena no poder disfrutar de las pistas.
Sigue nuestros consejos para equiparte con una buena chaqueta polar de esquí:
- Elige tejidos elásticos: según la modalidad, el esquí puede ser una actividad intensa, y un tejido elástico y cómodo será una ventaja para tu chaqueta polar de esquí
- Un polar de esquí compacto: podrás quitártelo fácilmente y guardarlo en tu mochila de esquí cuando salga el sol o aumente la intensidad de tu sesión
- Adapta las capas a tu equipo: si esquías con una chaqueta de esquí cálida y ropa interior térmica esto te aportará más calor que esquiar con una chaqueta impermeable
¿Qué ventajas ofrecen las segundas capas para esquiar?
La capa aislante o intermedia sirve para mantenerte abrigado. También recibe la humedad evacuada por la primera capa, así que debe ser transpirable. Esta capa aislante debe retener aire alrededor del cuerpo para conservar el calor que generas de forma natural. Puedes elegir una prenda aislante de fibras sintéticas, como el tejido polar, que conserva sus propiedades aislantes incluso cuando está húmedo. Además, transpira bien y se seca rápido. También puedes optar por el plumón, con un plumífero fino que te aportará una calidez excepcional, sobre todo cuando estés en reposo.
¿Qué opciones de segunda capa hay para esquiar?
Estos son los dos tipos principales de segunda capa para esquiar:
Las chaquetas y los jerséis polares son muy populares como segunda capa para esquiar. El polar es suave, cálido y ligero, y ofrece un buen aislamiento térmico. Retiene el calor corporal y evacua la humedad para mantenerte cálido y seco durante la actividad física.
Son chaquetas acolchadas con aislamiento de plumón o material sintético. Ofrecen un excelente aislamiento térmico y son ideales para los días muy fríos en las pistas de esquí. Los plumíferos son ligeros, se comprimen fácilmente y abrigan bien sin resultar aparatosos.
¿Cómo elegir el grosor adecuado para las segundas capas?
Si la temperatura es suave o sueles sentir calor al esquiar, una segunda capa ligera de tejido polar es una opción ideal. Si tiendes a pasar frío o te enfrentas a condiciones gélidas, conviene elegir un plumífero.
Con estos consejos podrás elegir una chaqueta polar de esquí que te mantendrá cálido en las pistas, incluso cuando haga frío.
Si quieres completar tu equipo, descubre nuestra gama de esquí: