Mucha gente después de los 50 años tiene más tiempo libre (los hijos son más mayores…) y también toma conciencia de la necesidad de cuidar su forma y, por tanto, su salud. Algunos entonces se plantean empezar un deporte o retomar uno abandonado hace tiempo. La pregunta que surge a menudo es: ¿qué deporte elegir? ¿Cuál tendrá las virtudes más beneficiosas para mi salud y mi físico, y cuáles son los deportes que hay que evitar? Así que, si te encuentras en esta situación y te planteas empezar un deporte después de los 50 años, lee atentamente este artículo y deberías encontrar bastantes elementos de respuesta.
Empezar un deporte después de los 50 años: ¿por qué es beneficioso?
Nuestros músculos están hechos para el esfuerzo. Si no los usamos o los usamos menos, no solo no se desarrollan sino que, con la edad, tienden a atrofiarse. Una de las primeras consecuencias es que se cansan más rápido y soportan cargas de trabajo cada vez menores.
Esto es válido para todos los músculos del cuerpo y, por tanto, también para el corazón. Por supuesto, no podrás luchar contra el envejecimiento natural del cuerpo y del corazón, pero practicando un deporte o una actividad física regular, limitas ese envejecimiento.

Eligiendo una actividad de resistencia y evitando los deportes que trabajan los músculos en fuerza e intensidad, pondrás tus músculos, tu bomba cardíaca y tu capacidad respiratoria en el camino de la mejora y les darás un mantenimiento saludable.
Los deportistas seniors tienen todo el interés en practicar
un calentamiento completo, suficientemente largo, y a
prestar mucha atención para no deshidratarse. La sensación de sed disminuye con la edad y es importante beber regularmente antes, durante y después del ejercicio.
Empezar un deporte después de los 50 años depende, por supuesto, de tu estado de salud y de tu trayectoria deportiva. Cuanto más hayas practicado de joven (o algo menos), más podrás empezar un deporte considerado difícil. Si nunca has hecho deporte, empieza por deportes suaves y en pequeñas dosis. Oriéntate también hacia lo que te atrae: ¡hace falta un poco de motivación para ponerse el short y las zapatillas!
Empezar un deporte después de los 50 años: ¿cuáles evitar?
Como se ha dicho antes, hay evidentemente un factor de aptitud personal y de gusto en la elección de un deporte. Los deportes clasificados como a evitar no deben ponerse sistemáticamente en la lista roja. Pueden ser adecuados para ciertas personas, especialmente para quienes los practicaron de jóvenes. No hay prohibiciones fundamentales, pero hay deportes que presentan muchos más riesgos que otros. Y si buscas beneficios para tu cuerpo y una acción preventiva para mejorar tu salud, entonces es mejor mantenerse alejado de los que se presentan a continuación.
Aquí tienes algunos deportes que no se recomiendan para empezar después de los 50 años:
- Los deportes de combate: en general son generadores de lesiones y de demasiado estrés. Además, suelen requerir picos de energía demasiado importantes.
- Los deportes que exponen a un riesgo importante de caída (esquí alpino): por supuesto muchos deportes conllevan riesgos de caída, pero los deportes algo extremos o muy extremos deben evitarse. Si practicas el esquí alpino de forma continua desde tu juventud, puedes seguir haciéndolo siendo prudente y sin arriesgar demasiado.
- Los deportes que requieren la adquisición de gestos técnicos complejos (salvo si ese deporte se practica desde hace años)
- Los deportes colectivos que implican estar de pie durante largos períodos (riesgo de trastornos venosos en personas mayores de 70 años).
- Los deportes acuáticos como el windsurf o el buceo no son recomendables para empezar después de los 50 años, ya que los riesgos de malestar son mayores a partir de esa edad y presentan peligros importantes al practicarse en solitario.
Empezar un deporte después de los 50 años: los deportes para mantener un corazón sano
En general, podemos aconsejar orientarse hacia los deportes que benefician al corazón y a las vías respiratorias. Es decir, los deportes suaves y de resistencia, que no requieren aceleraciones demasiado bruscas y que permiten trabajar la respiración.
Así que puedes hacer tu elección en la lista siguiente:
- La bicicleta: preferible en terreno llano y con buen tiempo (evitar el frío seco y el viento helado). Mejora la flexibilidad de las arterias y permite ganar capacidad respiratoria.
- El caminar y por extensión el senderismo: muy beneficioso a cualquier edad, puedes empezar por senderismos en terreno llano antes de ir hacia un terreno ondulado. Es bueno para la respiración y el corazón, y permite trabajar las articulaciones.
- La marcha rápida, la carrera a un ritmo tranquilo, la marcha nórdica: para empezar tranquilamente si es la primera vez, pero son deportes dinámicos que permiten un muy buen gasto físico sin gran riesgo
- La natación: deporte de bajo impacto como la bicicleta, fácil de practicar y muy beneficioso. Se recomienda para las personas que sufren problemas articulares.
Si tienes grasa abdominal que perder, es hacia estos deportes de resistencia donde debes orientarte: el cuerpo empieza a quemar células grasas para fabricar energía después de media hora de esfuerzo sin interrupción.
En general, si empiezas un deporte después de los 50 años, consulta a tu médico, que podrá aconsejarte con conocimiento de tus antecedentes médicos. Empieza despacio sin fijarte objetivos imposibles de alcanzar. Intenta también ver si hay asociaciones o grupos de personas que practiquen ese deporte cerca de ti. Practicarlo en grupo es un excelente medio para mantener la motivación y las ganas intactas incluso en los momentos en que cuesta más ir a hacer deporte. También puedes aprovechar las vacaciones para iniciarte en un deporte y ver si te conviene.
Por último, no elijas un deporte a regañadientes. Para poder practicar un deporte a largo plazo, sea cual sea tu edad, hay que quererlo y disfrutar practicándolo. Siempre hay momentos difíciles en el deporte, y son las ganas y el placer los que permiten superarlos.