Un trail exitoso pasa por una buena preparación del cuerpo, de la mente y también del equipo. De hecho, una mochila mal organizada es sinónimo de pérdida de tiempo, de bamboleo o de desequilibrio en plena carrera. Por eso es fundamental saber cómo organizar bien la mochila de trail.
Las reglas de oro de la distribución de peso
Las mochilas de trail están diseñadas para ser una prolongación del cuerpo. Para mantener un buen centro de gravedad, coloca los elementos más pesados cerca de la espalda y en el centro de la mochila. Cuida también mantener una buena simetría entre la parte delantera y la trasera. Las flasks colocadas en la parte delantera permiten, por ejemplo, equilibrar el peso del material guardado en el bolsillo principal.
Gracias a esta organización, evitas que te arrastre hacia atrás y que los hombros soporten todo el peso. Así se reduce la fatiga muscular y además mantienes la estabilidad en las bajadas.
Además de una buena distribución, piensa en el sujeción. Un guardado optimizado y el uso de correas de compresión permiten fijar bien cada elemento. Así evitas los rebotes incómodos durante la carrera.
La organización por zonas de accesibilidad
Una buena organización permite tener la mejor mochila de trail. Los bolsillos delanteros y laterales forman la zona de acceso directo. En esta sección debes guardar todo lo que quieras poder coger sin detenerte, incluso en plena subida o en una bajada técnica. Se trata de los elementos de hidratación (flasks), nutrición (geles, barritas) o material pequeño (teléfono, silbato).
La parte superior de la mochila o el bolsillo canguro son la zona de acceso rápido. Te permite adaptarte fácilmente a las condiciones meteorológicas. Puedes guardar ahí la chaqueta cortavientos o impermeable, los guantes, el buff o algo de comida de reserva.
Por último, el compartimento principal es la zona de fondo de la mochila. Esta sección rara vez se usa durante la carrera, ya que obliga a una parada. Aquí puedes guardar el material de seguridad obligatorio junto al botiquín de primeros auxilios y una capa de recambio.
Consejos pro para organizar bien tu mochila de trail
Para organizar bien la mochila de trail, hay que aprender a eliminar el aire. Esto permite tener una mochila más estable, con menos bamboleo y una sensación de ligereza. Para ello, enrolla la ropa en lugar de doblarla, usa correas de compresión y rellena los espacios vacíos con material pequeño. Recuerda también comprimir las flasks y aspirarlas ligeramente para eliminar el aire antes de cerrarlas.
La humedad es un problema recurrente en trail. Para evitar que tu teléfono, tus documentos o tu nutrición acaben empapados, guárdalos en bolsas de congelación tipo Ziploc. La ropa de recambio u objetos más voluminosos pueden guardarse en bolsas estancas tipo "dry bags".
Existen varias soluciones para llevar tus bastones de forma eficaz. Los tirantes delanteros ofrecen un acceso rápido pero pueden molestar los brazos. Las sujeciones horizontales en la parte trasera garantizan un buen equilibrio entre estabilidad y accesibilidad, pero requieren más flexibilidad. Por último, los carcajes en la espalda son muy estables, cómodos y adecuados para largas distancias. Sin embargo, los bastones son menos fáciles de agarrar.

¿Qué errores evitar?
Hay algunos errores que evitar al guardar cosas en la mochila de trail. En primer lugar, guardar la comida en el compartimento principal, en el fondo de la mochila. Esta organización no es óptima, ya que te obliga inevitablemente a detenerte para acceder a ella y romper el ritmo de la carrera.
Otro error es sobrecargar la mochila con material no esencial. En trail, cada gramo cuenta y el peso innecesario genera una fatiga adicional. Corres el riesgo de tener una zancada menos fluida y de sufrir dolores en los hombros o la espalda.
Por último, olvidar probar la organización de la mochila antes de correr tu primer trail es una muy mala idea. El día de la carrera, debes estar seguro de que todo está bien guardado y de que el peso está bien distribuido. De lo contrario, corres el riesgo de sufrir roces, irritaciones o no poder acceder a ciertos equipos.
Organizar bien la mochila de trail es, por tanto, imprescindible antes de una carrera. Cada elemento debe tener su lugar y cada gesto debe ser fluido. Gracias a ello, podrás coger tus cosas sin pensar y olvidarte por completo de la mochila para concentrarte únicamente en la carrera.