Correr bajo la lluvia nunca es fácil: ni desde el punto de vista del ánimo, ni del confort, ni de la seguridad. Aquí tienes algunos consejos para afrontar mejor los episodios de lluvia en trail o en running y cómo equiparte con la ropa impermeable adecuada.
Elegir el equipamiento y la ropa adecuados para correr bajo la lluvia
Es imposible salir a correr bajo la lluvia sin ropa impermeable y un equipamiento específico.
En primer lugar, elige zapatillas adaptadas con un buen grip y buena adherencia. Según el tipo de terreno sobre el que corras, esto marcará una enorme diferencia en tus apoyos.
Si llueve de forma bastante continua, no salgas sin cubrirte la cabeza. Una gorra es un mínimo aceptable, pero lo ideal sería tener una capucha en tu parte superior.
En cuanto a la ropa de running impermeable, lo más importante es la chaqueta. Esta debe ofrecerte una protección óptima de aproximadamente 10 000 mm de agua y ser a la vez ligera y elástica para conservar una buena libertad de movimientos. Además, deberá ser transpirable y garantizar que tu transpiración se evacúe correctamente. Correr acumulando sudor sobre el cuerpo no solo es incómodo, sino también una fuente potencial de enfriamiento.
Para profundizar más, sigue nuestra guía completa para saber
cómo vestirse para correr en invierno.

Si haces Trail Running, apuesta por modelos homologados ultra trail que serán los más adecuados para tu práctica. Tendrás la certeza de un buen nivel de protección y un verdadero confort.
Para el pantalón o el short no es necesario buscar una impermeabilidad óptima. No solo perderás en eficacia y en confort, sino que además la molestia no es tan acusada a nivel de las piernas.

Opta en cambio por un
pantalón de Trail Running cómodo y repelente al agua. ¡Eso será suficiente para la mayoría de los aguaceros que tendrás que afrontar!
Lo más difícil es empezar
La verdadera dificultad cuando llueve es encontrar la motivación. Cuando miramos el tiempo y vemos un cielo cargado y húmedo, ¡tenemos muchas más ganas de quedarnos en casa!
Pero una vez que has salido, ¡no es más difícil que cualquier otro día! ¡Sobre todo si estás bien protegido!
Así que piensa que en una competición no tendrás elección y que esta mañana correr bajo la lluvia será una especie de entrenamiento. ¡Sé positivo y dite que es un test para tus piernas y tu mente!
El riesgo de la tormenta
Es posible que el simple aguacero del inicio de la sesión se transforme súbitamente en diluvio o, peor aún, en tormenta. Si corres en campo abierto y te sorprende una tormenta, lo más sensato es obviamente buscar un refugio.
Si no hay ninguno, mantente alejado de los árboles y agáchate para hacerte lo más pequeño posible: el rayo, de hecho, siempre golpea los puntos más altos.
Por último, si tienes un móvil, llama a personas cercanas o envía un mensaje para indicar tu localización y que vengan a buscarte si estás en peligro. Cerca de una carretera, intenta detener a un conductor para que te lleve a un refugio.
Una vez de vuelta en casa
Lo primero que hay que hacer es desvestirse lo más rápido posible para evitar macerar en ropa mojada. Date una ducha cálida y sécate. No esperes demasiado, especialmente si la lluvia ha sido intensa.
Cuida también tus pies y tus zapatillas. Comprueba que no sufres ninguna
ampolla : la lluvia puede haber reblandecido tu epidermis y provocado pequeñas heridas.
Para las zapatillas, retira la suela desmontable y ponla a secar por separado.
Puedes intentar usar un secador de pelo para acelerar el secado interior de tu zapatilla, y una buena idea es rellenar la zapatilla con papel de periódico para acelerar su secado y evitar la persistencia de malos olores.
La lluvia sigue siendo un elemento natural con el que hay que saber convivir. Forma parte del entorno de tu deporte. Afortunadamente, hoy en día, la ropa técnica ha experimentado grandes avances y permite seguir practicando el deporte favorito, sea cual sea el tiempo meteorológico.