¡El invierno ha llegado y las temperaturas negativas están aquí! Para salir a correr necesitarás una buena dosis de motivación, pero no solo eso. Para que tus salidas de running y trail running no sean un suplicio, hemos preparado una serie de consejos para elegir el equipo adecuado para correr en invierno. A partir de ahora, sin excusas: el frío, la nieve y la lluvia ya no serán motivos válidos para aplazar tu próxima salida.

#1 Preparar tu salida para correr en invierno: conocerte bien a ti mismo
Más aún que con buen tiempo, preparar tu salida será un punto importante. Ya sea para una salida larga el fin de semana o incluso para tu sesión de entrenamiento, deberás conocer bien las condiciones meteorológicas en tu lugar de carrera: temperatura, viento, lluvia o nieve, no te dejes sorprender.
La segunda parte de la preparación se referirá a la salida en sí misma y en particular a su intensidad y su duración. En un entrenamiento corto e intenso, no tendrás o casi no tendrás tiempo de pasar frío. En una salida de resistencia larga, en cambio, puedes encontrarte en tramos menos intensos. Estarás entonces más expuesto al frío. Tendrás que tenerlo en cuenta a la hora de elegir tu ropa para correr en invierno.
Por último, es importante conocer y ser consciente de tu sensibilidad al frío. Si algunos consiguen correr en short a -10 °C, ¡otros necesitarán multiplicar las capas para protegerse del frío!
#2 Pantalón, short o mallas: ¿cuál es la mejor parte inferior para correr en invierno?
Si algunos consiguen correr en short en invierno con frío, es también porque las piernas no son la parte del cuerpo más sensible. Además, en una salida de intensidad media a alta, los músculos de tus piernas pueden generar bastante calor.
Esta opción estará más bien reservada a los menos frioleros. Para tu ropa de running en invierno, te recomendamos optar por unas mallas o un pantalón. Opta especialmente por una parte inferior en softshell. Este material te ofrece un cortavientos total, un buen aporte de calor y protección contra la lluvia y la nieve gracias a su tejido con membrana repelente al agua. Esto te permitirá mantenerte cálido y no sufrir los efectos del viento frío, incluso en condiciones de viento.

#3 Ropa para correr en invierno: el sistema de 3 capas para la parte superior del cuerpo
Al igual que en el senderismo, el sistema de 3 capas es la solución más completa para protegerte del frío.
La primera capa
A menudo descuidada cuando se corre en invierno, la primera capa es sin embargo una de las más importantes. En contacto directo con tu piel, tiene un papel termorregulador. Debe permitirte conservar al máximo el calor de tu cuerpo y evacuar la humedad rápidamente.
Además de aportarte comodidad, mantenerte seco con frío es un punto clave para disfrutar de tus salidas en la temporada fría.
Una camiseta o una ropa interior térmica de manga larga es la opción más evidente. Pero también puedes combinar una camiseta de manga corta con un par de manguitos que te cubrirán los brazos. Esta solución te ofrece más flexibilidad para adaptarte a las condiciones meteorológicas del momento.
La segunda capa
Esta segunda capa tendrá el papel de aportarte calor. En función de la temperatura exterior y de tu sensibilidad al frío, elegirás una chaqueta de trail running más o menos cálida.
Opta por un tejido polar y elástico para disfrutar de una libertad total de movimiento. Esto te garantiza no sentirte limitado en el esfuerzo. En caso de salida larga, puedes buscar una chaqueta a la vez ligera y compactable que podrás guardar en tu mochila en caso de esfuerzo intenso o de subida de temperatura.
La tercera capa
Estas chaquetas se denominan «hardshell», literalmente la «carcasa dura»: es esta carcasa la que te ofrecerá un aislamiento completo frente a las inclemencias del tiempo. Totalmente cortavientos, impermeable, repelente al agua y transpirable, esta chaqueta te permitirá protegerte y aislarte.
Al igual que con la segunda capa, puedes buscar una chaqueta ligera y compactable que quepa fácilmente en tu mochila. La ventaja del sistema de 3 capas para correr en invierno es que es modular. No siempre será necesario combinar todas las capas para un confort óptimo. Si llueve pero la temperatura es agradable, puedes conformarte con la primera y la última capa. Por el contrario, si hace buen tiempo y frío, una ropa interior térmica combinada con una chaqueta polar será suficiente.

#4 La protección de las extremidades
Una parte especialmente sensible del cuerpo que no debes descuidar si no quieres tener que acortar tu salida antes de tiempo.
Para las manos, unos guantes de running ligeros en polar serán perfectos. Si las condiciones son bastante ventosas, no dudes en buscar unos guantes con membrana impermeable y cortavientos. También puedes llevar como complemento unos sobreguantes impermeables.
Para la cabeza, una diadema térmica o un gorro cálido y elástico será un accesorio muy útil. ¡Te evitará molestos dolores en los lóbulos de las orejas!
#5 Correr en invierno: suelos resbaladizos y visibilidad reducida
Correr en invierno también implica el riesgo de correr sobre hielo o nieve. No dudes entonces en equiparte con un buen par de zapatillas de running equipadas con mini crampones. Te permitirán tener un agarre de alto rendimiento en estas superficies resbaladizas. Cuando te enfrentes a zonas con hielo, acorta tu zancada para tener más seguridad y evitar caídas.
En invierno, las condiciones de visibilidad se deterioran considerablemente. Además, es muy posible que te encuentres con la noche cayendo si has salido a correr por la tarde. Por eso, en primer lugar, es fundamental ver bien los obstáculos y la superficie del suelo sobre la que corres. No dudes en equiparte con una linterna frontal. Es el mejor medio para mejorar tu visibilidad de forma eficaz y sin molestar en tu carrera. También te permitirá ser bien visible si corres por carretera o en sus proximidades. No descuides tampoco la presencia de marcas reflectantes cuando elijas tu ropa para correr este invierno.

Por último, el hecho de que no haga calor y no tengas sed no significa que no debas beber. En invierno, respirar aire frío acelera la deshidratación y reduce la sensación de sed. Por eso es importante actuar como en época cálida: sal con una botella de agua y bebe a pequeños sorbos durante tu recorrido. A veces resulta desagradable beber agua fría con frío. Puedes sustituirla por té, que habrás mantenido caliente en un recipiente isotérmico.
Y listo, ¡ya estás preparado para tu próxima salida, el frío ya no es excusa para quedarte en casa! Tienes en tus manos todas las claves para tener éxito en tus próximas carreras y entrenamientos de invierno.