En invierno, la carrera toma otra dimensión. Con la bajada de temperaturas, los corredores deben equiparse de forma diferente, manteniendo al mismo tiempo una buena libertad de movimiento. Y aunque las piernas generan calor, correr en short en invierno no es precisamente lo más recomendable. Esto es lo que debes saber al respecto.
Lo que hay que recordar:
- El frío aumenta la fatiga, reduce el rendimiento y exige más al cuerpo.
- El short en invierno no se recomienda a menos de contar con temperaturas suaves.
- Para correr en invierno, se recomienda llevar unas mallas térmicas o combinarlas con un short.
- El gorro, los guantes y los calcetines de lana merino permiten proteger las extremidades del frío.
El riesgo de correr en short en invierno
El frío tiene un impacto significativo en el cuerpo humano y especialmente en las piernas. En efecto, el cuerpo debe movilizar más energía para mantener una temperatura interna estable.
El gasto energético adicional tiene consecuencias sobre el estado de salud del corredor. Así, puedes sentir un cansancio mayor y un agotamiento psicológico. Parte de tu energía se utilizará para regular tu temperatura y la sensación de frío tiene un impacto en el estado mental.

También puedes notar una bajada del rendimiento muscular y un estrés cardiovascular adicional. Tu corazón trabaja más y tus músculos se contraerán involuntariamente para mantener el calor. Para evitar agotar tus reservas energéticas, se recomienda cubrir las piernas.
El límite de temperatura para correr en short
Varios factores influyen en tu capacidad para correr en short en invierno: la temperatura exterior, la sensación de frío amplificada por el viento, tu tolerancia personal y la intensidad de tu esfuerzo.
Cuando la temperatura es superior a 10 grados, el short puede seguir formando parte de tu equipación de running en invierno. Entre 5 y 10 grados, llevar short también es posible siempre que estés bien calentado y hagas salidas cortas o de alta intensidad.
Correr en short en invierno es menos recomendable entre 0 y 5 grados. En efecto, las piernas están más expuestas al riesgo de enfriamiento, especialmente si decides hacer una salida larga o de baja intensidad. Por último, se aconseja llevar un legging o unas mallas térmicas por debajo de 0 grados.
El equipo ideal para correr en invierno
Los leggings o mallas térmicas son perfectos para vestirse en invierno. Fabricados con tejidos técnicos, ofrecen a la vez aislamiento térmico y buena transpirabilidad. En caso de temperatura negativa, puedes optar por modelos con forro.

Para quienes no les gusta la estética de las mallas, es posible combinar los shorts y mallas de trail. Esto permite añadir una capa adicional mejorando el confort y evitando correr con las piernas al descubierto.
La parte superior del cuerpo es la más expuesta al frío. Por eso, puedes adoptar la técnica de las tres capas. La primera capa transpirable suele ser una prenda de ropa interior técnica. La segunda capa aislante puede ser un polar o un plumífero ligero. Por último, tu chaqueta de running debe ser cortavientos o impermeable para usarse como tercera capa protectora.
La importancia de cubrir las extremidades

La pérdida de calor se produce principalmente por la cabeza, las manos y los pies. Sin protección, corres el riesgo de sufrir sabañones o incluso hipotermia. Para proteger tu cabeza, puedes optar por un gorro térmico o una banda. En caso de frío extremo, el pasamontañas o el cuello alto sirven para cubrir el rostro.
Los guantes de trail y running son perfectos para proteger las manos. En caso de viento o humedad, puedes optar por modelos cortavientos e impermeables. Si las temperaturas son extremas, el combo bajo-guantes y guantes aislantes es una opción a considerar.
Por último, los pies están en contacto directo con el suelo frío. Para cuidarlos, te recomendamos llevar calcetines de lana merino y evitar los de algodón, que retienen la humedad.
Como ya habrás comprendido, correr en short en invierno no es muy recomendable. A menos de contar con temperaturas suaves, es mejor equiparse con un legging o un pantalón térmico, protegiendo también el resto del cuerpo del frío.