¿Tienes ganas de lanzarte a la aventura y participar en un trail o una prueba de resistencia en carrera, cuando nunca has corrido largas distancias? Si no sabes cómo prepararte para correr más tiempo, no te preocupes. Siguiendo nuestros consejos, te pondrás rápidamente en marcha y ganarás en resistencia.
Un entrenamiento progresivo para correr más tiempo
Todo corredor experimentado fue un día principiante y siguió un
entrenamiento progresivo. Por tanto, para empezar, prepárate corriendo lentamente en distancias cortas. Comienza con 90 minutos de carrera por sesión, de forma regular durante la semana. Hay que armarse de paciencia, pero no te preocupes, podrás correr cada vez más tiempo. Programa una salida larga cada 10 días para una mejor recuperación, ¿o por qué no cada fin de semana?
Para más motivación: recorridos variados y entrenamiento cruzado
Corre para entrenar, pero también para liberarte del estrés y lanzarte a la aventura en un universo completamente diferente: la naturaleza, el perfume de las flores, el aire puro, etc. ¡Sal de los caminos trillados! La distancia se hace mucho menos pesada cuando haces bucles más largos por rutas que te gustan, en lugar de circuitos cortos que te obligan a dar vueltas. Descubre nuevos horizontes, corres, eres libre.
Elige un recorrido que hayas medido previamente. No dudes en salir a reconocerlo en bicicleta para evaluar el itinerario que vas a usar en tu próxima escapada. Los paseos en bici también son excelentes para complementar tu entrenamiento y ayudarte a correr más tiempo. De hecho, la bicicleta o el patinaje, entre otros, trabajan la resistencia muscular sin riesgo de lesiones.
Correr en grupo y pedir consejos a los expertos
Siguiendo los pasos de corredores experimentados, progresarás más fácilmente y más rápido, beneficiándote de sus consejos expertos y su apoyo. Únete a ellos, aunque sea para adquirir los buenos métodos para la carrera en largas distancias. Además, en grupo, no verás pasar el tiempo y los kilómetros se irán encadenando sin que te des cuenta. Podrás correr más tiempo y a un ritmo regular, siguiendo a tus compañeros ya bien entrenados. Así, tendrás menos tendencia a cambiar de ritmo.
Conocerse a uno mismo y elegir sus propios límites
No se trata de hacer una carrera de velocidad, sino de correr más tiempo y aguantar la distancia, así que deja tu ego en casa. Aprende a escuchar tu cuerpo y tu respiración, y elige el ritmo que te convenga. Si te sientes sin aliento, reduce la velocidad. La resistencia solo se adquiere con trabajo y paciencia, así que no vayas demasiado rápido al principio.
Si logras correr durante 3 horas, es preferible no superar esa duración, ya que podrías lesionarte. Incluso entre los más experimentados, son pocos los que corren más tiempo. Al día siguiente de un entrenamiento, date al menos un día de descanso. Tus músculos necesitan tiempo para recuperarse.
Lleva comida y bebida
Si planeas una carrera de larga distancia, no olvides llevar agua y algo para picar, como barritas o geles para deportistas. Cuando corres durante mucho tiempo, tiras de tus reservas y debes reabastecerte
reabastecer correctamente. Debes preparar tus reservas de glucógeno desde la víspera de tu entrenamiento con una cena bien abundante. Por la mañana, al menos una hora antes de salir, come ligero.
Bebe regularmente durante tu recorrido sin excederte; en particular, no abuses de las bebidas energéticas.
Caminar, sí, pero retomar después
El trail es una prueba física pero también mental, porque hay que saber gestionar las situaciones: el cansancio, las inclemencias del clima, etc. Si durante tu carrera sientes que tus piernas están demasiado pesadas y tienes ganas de caminar, no es una catástrofe. Lo esencial es saber retomar la carrera. Usa tu cronómetro para alternar la marcha y la carrera: es un excelente medio para aguantar la distancia. Por tanto, no dramatices la idea de ceder al cansancio y caminar durante una carrera.
El trofeo al final del camino
No solo los deportistas profesionales de alto nivel tienen derecho a una recompensa al final de una prueba. Vas a recorrer una larga distancia corriendo, tú también eres un campeón. Y la idea de que una recompensa te espera al final de tu itinerario te ayuda a mantenerte firme en los momentos difíciles, a sostenerte sobre tus piernas hasta el final. Piensa en el momento de descanso del que disfrutarás una vez en casa: una buena ducha relajante y una breve siesta profunda para recuperarte.