Ser visible para correr de noche
Puede parecer de cajón, pero todavía se ve a demasiada gente corriendo de noche sin elementos reflectantes. Para empezar, elige prendas con colores vivos (azul claro, amarillo limón, rosa, blanco...) y evita los tonos oscuros, sobre todo el negro. No necesitas ir vestido de amarillo flúor de pies a cabeza, pero sí es importante llevar al menos algunos detalles.
Ver bien para correr de noche
Al igual que ser visto, es importante ver bien. No escatimes en este punto y equípate con una buena linterna frontal potente. También garantizará tu visibilidad. Pero será, sobre todo, una excelente herramienta para guiarte, esquivar los obstáculos del suelo, apreciar el relieve y tu entorno, ¡y ahuyentar a los animales!
Algunas personas salen con una linterna de bolsillo en la mano. Desde luego es mejor que nada, pero no es muy eficaz. Tu haz de luz se moverá al ritmo del balanceo de tus brazos y resultará incómodo para tu visión. Además, a la larga, te molestará al correr y te desequilibrará.
Ya sea para correr por carretera o para un trail running de noche, lo ideal es realmente la linterna frontal colocada en la frente, por encima de un gorro o una cinta. Sigue tu mirada, tiene un gran alcance y te ofrece el mejor campo de visión posible.
Vístete con ropa cálida para correr de noche
Sea cual sea la temporada, por la noche hay una clara diferencia de temperatura. El termómetro tiende a caer en picado rápidamente. Resulta menos determinante en pleno verano, cuando se agradece un poco de fresco, pero las noches estivales también pueden ser frías a veces. En cualquier caso, prevé ropa adecuada. Desde la camiseta térmica interior hasta la chaqueta cortavientos. Asegúrate de abrigarte correctamente para salir a correr una vez se haya puesto el sol. Esto es aún más importante teniendo en cuenta que vas a sudar y te costará evacuar el sudor en un ambiente fresco. Opta por llevar varias capas de ropa para protegerte bien: una primera capa cálida y transpirable, una capa de aislamiento térmico y otra de protección contra el viento y la posible lluvia.Elige el recorrido adecuado para correr de noche
Es importante elegir un recorrido que ya hayas hecho de día. De noche, las referencias cambian y puedes perderte y desorientarte con facilidad. Asimismo, si conoces la ruta, sabrás cuáles son las posibles trampas y, al menos, las dificultades. Antes de salir, avisa a tus allegados sobre tu trayecto y el tiempo estimado. Tampoco salgas sin el móvil. De día siempre es posible evitar llevarlo encima y cruzarte con gente si te lesionas. ¡Pero de noche resulta mucho más improbable! Evalúa también los peligros de un recorrido. Un mismo lugar no tiene el mismo nivel de peligro de noche que de día. Un parque que parece agradable de día puede albergar actividades muy distintas por la noche y ser potencialmente peligroso para un corredor en solitario.