Algunos trails se desarrollan durante una parte de la noche, o incluso toda la noche. A diferencia de una carrera diurna, se necesita una organización y una configuración específicas. La visibilidad es reducida y, por tanto, hay que tomar ciertas precauciones. También hay que mantenerse visible, afrontar el frío y gestionar una fatiga importante. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para correr un trail running nocturno.
Las estrategias para correr de noche de forma eficaz
Hidratación y alimentación
Como durante el día, una buena gestión de la hidratación y la alimentación es fundamental para correr un trail running nocturno. A lo largo de la carrera, recuerda fraccionar tus ingestas comiendo pequeñas cantidades cada 30 a 45 minutos. Alterna entre hidratos de carbono rápidos y lentos y prioriza los alimentos fáciles de digerir.
Aunque la deshidratación suele ser menos rápida que durante el día, bebe igualmente de forma regular. Te recomendamos alternar entre agua y bebidas energéticas para compensar las pérdidas de minerales e hidratos de carbono. En los avituallamientos, las sopas saladas son ideales: calientan, rehidratan y aportan sodio.
Velocidad y zancada
Una de las principales dificultades de un trail running nocturno es la visibilidad. Incluso con una buena linterna frontal, la visión se reduce. Por eso debes adoptar un ritmo más prudente, especialmente en los descensos. Reduce la amplitud de tu zancada y levanta un poco los pies para evitar raíces o piedras.
La postura también juega un papel clave. Para anticipar los obstáculos, mantén la mirada lejos hacia adelante. Mantén el tronco ligeramente más activado para reaccionar ante los desequilibrios.

Entrenamiento regular
Una buena preparación para un trail running comienza con un entrenamiento en condiciones reales. Si planeas hacer un trail running nocturno, las salidas diurnas no serán suficientes. También debes incorporar salidas nocturnas, preferiblemente en horarios cercanos a los de tu próxima carrera.
Los entrenamientos en condiciones reales son perfectos para prepararse de forma eficaz. Tu cuerpo aprende a funcionar a horas inusuales y acostumbras a tu cerebro a gestionar la fatiga y la oscuridad. Además, te familiarizas con el ambiente particular de la noche y puedes probar tu material.
El equipamiento para correr un trail running nocturno
Ropa y accesorios
De noche, las condiciones meteorológicas pueden ser más difíciles. El suelo y el aire se enfrían, el riesgo de niebla aumenta y los cambios de tiempo son más difíciles de percibir. La mejor solución es prever varias capas para estar preparado ante cualquier eventualidad.
Opta por camisetas técnicas de manga larga como capa base. Lleva forro polares finos o chaquetas de trail running cálidas como capa intermedia. Añade chaquetas cortavientos e impermeables como capa exterior si es necesario. En caso de frío, descarta los pantalones cortos en favor de mallas o pantalones de trail running.
La pérdida de calor se produce por las extremidades. Para combatirlo, elige un gorro ligero, una cinta o buff, guantes finos o térmicos según la temporada y calcetines cálidos pero transpirables.

Linterna frontal
Las linternas frontales de trail running son imprescindibles de noche. Ya sea que se lleven en la cabeza o a la altura del pecho, deben ofrecer una iluminación potente y estable. Algunos modelos ofrecen una adaptación automática del haz según la luz ambiental.
Para elegir bien una linterna frontal de trail running, debes prestar atención al número de lúmenes, es decir, a la capacidad de iluminación. Para un trail running nocturno en condiciones variadas, te recomendamos elegir una linterna frontal polivalente, de alrededor de 400 a 600 lúmenes con varios modos. También debes controlar su autonomía. Con el frío, esta puede caer rápidamente. Se recomienda llevar dos baterías o dos linternas frontales para asegurarte de no quedarte sin sistema de iluminación.
Material de seguridad
Por último, una mayor seguridad es esencial para correr un trail running nocturno. Lleva una manta de supervivencia, un silbato o señal luminosa en caso de emergencia, un teléfono cargado con opción de geolocalización, así como un mapa o un GPS.
La linterna frontal no es suficiente para ser visto por los demás, especialmente por los conductores. Para ello, los accesorios con bandas reflectantes son muy útiles. Puedes llevar una chaqueta con tejido reflectante en la parte delantera y trasera, así como pulseras alrededor de los tobillos y los brazos, que atraen más la atención.
Los mejores trails nocturnos
La SaintéLyon
Algunas carreras se han convertido en verdaderas referencias en el mundo del trail running. Entre ellas, la SaintéLyon es probablemente el trail running nocturno más mítico. Creada en 1952, reúne a más de 20 000 participantes cada año y se celebra el primer fin de semana de diciembre.
La salida se produce de noche, generalmente a las 23:30. Los participantes deben entonces unir las ciudades de Saint-Étienne y Lyon, principalmente a través de caminos rurales. Esta carrera es exigente y se ofrece en 8 formatos, de 13 a 164 km. El más popular sigue siendo el de 81 km con 2 000 m de desnivel positivo.

El Grand Trail Running Nocturne des Hauts-de-France
En otro registro, el Grand Trail Running Nocturne des Hauts-de-France también es muy interesante. Situado en Liévin, propone un formato más accesible que algunas carreras célebres. Su recorrido de 61 km con 800 m de desnivel positivo es igualmente exigente. Está compuesto de single race, pendientes muy pronunciadas y colinas vegetales.
El Ultra-Trail Running du Mont-Blanco
Es imposible hablar de un trail running nocturno sin mencionar el Ultra-Trail Running du Mont-Blanco (UTMB). Aunque no se desarrolla exclusivamente de noche, los corredores suelen pasar dos noches al exterior. La salida se da hacia las 18 horas. A lo largo de 170 km y 10 000 m de desnivel positivo, el recorrido rodea el Mont-Blanco atravesando Italia, Suiza y Francia. Una carrera mítica con paisajes grandiosos.
Correr un trail running nocturno exige rigor y anticipación. Preparándote en serio, probando tu material y escuchando a tu cuerpo, disfrutarás plenamente de esta experiencia única. Una vez en el terreno, mantente atento, constante y saborea cada momento.
Créditos fotográficos: Delphine Danielou y Lilian Menetrier