La propagación del virus Zika ha sido muy intensa en los últimos meses en todo el mundo y cada vez más regiones se ven afectadas. De viaje, somos más propensos a ser contagiados por los mosquitos portadores del virus (clima, actividades al aire libre…). Veamos, pues, cómo protegerse frente al virus Zika de viaje e intentemos saber un poco más sobre este riesgo sanitario.
¿Qué es el virus Zika?
Este virus es transmitido por las picaduras de mosquitos del género Aedes aegypti y de mosquitos tigre, que también pueden ser portadores del dengue y del chikungunya. El virus no se transmite directamente entre humanos.
El virus Zika fue detectado por primera vez en 1947, en un mono en Uganda. De hecho, recibió su nombre de un bosque situado al sur de la capital de Uganda. El virus fue aislado en humanos a partir de 1952 en Uganda y también en Tanzania.
La primera epidemia de importancia se data en 2007 en las islas Yap del archipiélago de Micronesia. En la Polinesia Francesa, fue una epidemia que afectó a unas 32 000 personas en 2013/2014. Y en 2014 y 2015 le tocó el turno a Nueva Caledonia de verse afectada por la propagación del virus. Hoy en día, la cepa de este virus circula en América, África, pero también en Asia y Europa. El Instituto Pasteur habla para América del Sur de una epidemia «sin precedentes».
Se pueden señalar algunas características sanitarias:
- en la mayoría de los casos (aproximadamente el 70 %), la infección pasa desapercibida.
- de lo contrario, los síntomas son de tipo gripal —fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares— acompañados de erupciones cutáneas.
- el virus también puede ir acompañado de conjuntivitis, dolor detrás de los ojos, así como hinchazón de manos o pies.
- puede haber complicaciones neurológicas que pueden provocar un síndrome de Guillain-Barré
- hasta la fecha no se han registrado muertes por Zika.
El gran peligro del virus es que puede causar malformaciones en el feto de mujeres infectadas. De hecho, una mujer embarazada afectada por el virus Zika puede dar a luz bebés con microcefalia: los bebés nacen con un perímetro craneal reducido (inferior a 33 centímetros) y un retraso mental irreversible, si logran sobrevivir.

Está claro que no hay que tomar a la ligera este tipo de virus, aunque por supuesto tampoco hay que entrar en pánico. Existen precauciones que se pueden tomar para protegerse lo mejor posible. Y especialmente cuando uno puede encontrarse frente al virus Zika de viaje en un país bastante afectado por la epidemia.
¿Qué precauciones tomar frente al virus Zika de viaje?
Si viajas a un país extranjero, sea cual sea la zona geográfica, intenta antes de nada averiguar si el país está más o menos afectado por el virus. En general, los famosos mosquitos se encuentran en casi todos los países cálidos, pero también en regiones menos tropicales (Europa, América del Norte…).
También hay que saber que estas especies de mosquitos atacan principalmente durante el día y no por la noche. Los mosquitos nocturnos no son en su mayoría portadores del virus. Eso no significa que sea imposible encontrarlos al caer la noche, pero es mucho menos probable.
La primera precaución es no situarse cerca de aguas estancadas ni de ríos y lagos. Sé prudente y vigilante, especialmente en los alrededores de estanques o de cualquier objeto que contenga agua acumulada desde hace varios días. En ciertos climas es frecuente ver cubos, neumáticos, depósitos llenos de agua desde hace varios días.
También hay que, por supuesto, proveerse de productos antimosquitos. Puedes adquirir sprays y lociones que se venden en el comercio. En muchos países tropicales también existen aceites esenciales con fragancia cítrica que son igualmente bastante eficaces.

Pero la primera de las protecciones es cubrirse. Cuando estés de viaje y te encuentres en una zona expuesta, ¡cúbrete! Lleva
pantalones largos, y
camisas de manga larga. Entonces habrá que elegir ropa ligera para estar cómodo. Si realizas una actividad acuática en un río, o si haces senderismo en el bosque o en una zona rural, abandona la camiseta y el short ultra corto. Cuanto menos piel expongas, menos probabilidades hay de que te piquen.
ropa antimosquitos. Hoy en día existen productos muy eficaces y seguros. Camisas, pantalones y bermudas están impregnados de un repelente natural contra los mosquitos: la quitina secretada por los crustáceos. Su acción es ecológica, sin olor y sin riesgo para tu salud. Y es una primera barrera muy eficaz para protegerse frente al virus Zika de viaje. Además, es fácil de usar: basta con ponerse la ropa y estarás protegido durante todo el día.
Sea cual sea el país visitado, hoy en día la prudencia es imprescindible ante las picaduras de mosquitos. Salvo los países fríos, el riesgo está más o menos presente en todas partes. Es evidente que esto no debe impedir viajar y disfrutar plenamente de la estancia. Pero es mejor estar informado y mantenerse alerta. Es bastante sencillo protegerse frente al virus Zika de viaje: sería una lástima olvidarlo y sufrir secuelas.