Todos conocemos las medias de compresión de nuestras abuelas y las que se llevan en los vuelos largos. Sin embargo, a menudo desconocemos los beneficios que pueden aportarnos productos similares y específicos en nuestra práctica deportiva o de senderismo. En efecto, el calcetín de compresión para el deportista o el amante de las actividades al aire libre existe y proporciona beneficios incomparables a largo plazo para la salud. Además, hoy en día es el aliado indispensable del deportista durante la fase de recuperación tras el esfuerzo.
¿Para qué sirven los calcetines de compresión?
En primer lugar, conviene saber que nuestras piernas cuentan con 2 redes venosas para el retorno sanguíneo. La primera se sitúa en profundidad y resulta inaccesible para cualquier compresión externa, ya que son los propios músculos los que, al contraerse, comprimen las venas favoreciendo el retorno venoso.
Por el contrario, en el sistema superficial la acción directa de los músculos es más débil y es el corazón el que realiza todo el trabajo del retorno venoso. Por tanto, ante la desigualdad natural, hay que asumir que en algunas personas funciona peor. De ahí la sensación de piernas pesadas e hinchadas, un mayor cansancio y, a largo plazo, la aparición de varices. Por ello, conviene ayudar un poco al cuerpo comprimiendo la pantorrilla tanto durante el esfuerzo como después.
¿Cuándo utilizar los calcetines de compresión?
Durante los viajes en avión
En el avión pasamos el 90 % del tiempo inmóviles y el retorno venoso se ralentiza de forma inevitable. Al llevar calcetines de compresión en vuelos de larga distancia, reducirás notablemente esta molestia, evitarás la formación de coágulos sanguíneos (en el peor de los casos) y aliviarás la fatiga por piernas cansadas.
Durante el esfuerzo
Un calcetín de compresión durante la actividad deportiva evitará la rápida aparición de la fatiga. Además, acompañará y facilitará el retorno venoso, logrando sobre todo una recuperación mucho más rápida. Asimismo, suelen ser calcetines con un buen ajuste anatómico que aseguran una sujeción óptima del pie y del talón, lo que suele prevenir eficazmente las ampollas.
Durante la fase de recuperación
Los calcetines de compresión son muy útiles en esta fase: te permiten acelerar la recuperación y evitan calambres y dolores por fatiga. Tendrás que llevarlos al menos dos horas después de una jornada deportiva para aprovechar sus beneficios. Además, si no los has utilizado durante tu actividad, no dudes en ponértelos nada más terminar tu salida, sobre todo si tienes un trayecto en coche, autobús o tren antes de descansar por completo.
¿Cómo elegir los calcetines de compresión?
En primer lugar, intenta evitar aquellos con costuras. En muchos casos, a la larga resultarán molestos e irritantes. Después, opta por materiales técnicos «stretch» que ofrezcan un confort óptimo y vigila también el peso en tu compra. No elijas un calcetín demasiado pesado, pero tampoco uno excesivamente ligero: esto último podría ser un indicio de falta de eficacia en un calcetín de compresión.
Si puedes probártelos, comprueba que sean fáciles de poner y que se mantengan perfectamente en su sitio. En efecto, un calcetín de compresión no debe moverse en absoluto para cumplir con su función prevista.
Por último, en pleno uso, un calcetín de compresión no debe generar una sensación excesiva de calor, ya que provocaría una clara incomodidad. Hoy en día, los materiales empleados permiten la transpiración de la piel y del músculo, a la vez que mantienen una excelente capacidad de compresión en la pantorrilla.
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Además, una relación calidad-precio imbatible es un argumento de gran peso para una compra que, a lo largo de muchos años de práctica, resultará clave para la salud de tus piernas.