Enemigas acérrimas de los corredores de trail, las ampollas no deben tomarse a la ligera. En efecto, se trata de la lesión más frecuente, pero también de una de las principales causas de abandono durante una carrera. Aunque generalmente es posible tratarlas con algunos trucos, la mejor solución sigue siendo la prevención. Cimalp te desvela cómo evitar y tratar las ampollas en trail.
Lo que hay que recordar:
- Las ampollas en trail son causadas principalmente por rozaduras excesivas.
- Para limitar los riesgos, es importante preparar los pies antes de la carrera.
- Los calcetines técnicos y las zapatillas bien ajustadas son indispensables.
- Las cremas antifricción y los apósitos preventivos permiten limitar los riesgos.
- En caso de ampolla, una intervención rápida es esencial para evitar cualquier agravamiento.
¿Por qué se tienen ampollas en los pies?
Una ampolla, también llamada flictena, es una pequeña bolsa llena de líquido que se forma bajo la piel cuando esta es agredida. Para proteger la zona, aparece una roncha en la superficie que provoca después un dolor al tacto o al caminar.
En trail, la mayoría de las ampollas en los pies aparecen a causa de los roces repetidos entre la piel, los calcetines y las zapatillas. Su formación puede además verse agravada por la humedad, el calor o la duración del esfuerzo.

Varios factores pueden explicar estas rozaduras. En primer lugar, unos calcetines inadecuados. Si no están bien ajustados, provocan pliegues o retienen la humedad, las ampollas aparecerán rápidamente. A continuación, unas zapatillas demasiado grandes o demasiado pequeñas también pueden influir creando puntos de fricción. Por último, el estado de los pies también puede ser la causa. En efecto, unos pies demasiado húmedos, demasiado secos o unas uñas mal cortadas pueden favorecer su aparición.
¿Cómo evitar las ampollas en trail?
La prevención es la mejor manera de evitar las ampollas. El primer paso consiste en preparar los pies. Para ello, un entrenamiento regular es ante todo fundamental para fortalecer naturalmente la piel de los pies. A continuación, una buena hidratación es también importante. Las semanas previas a la carrera, puedes aplicar una crema antifricción (tipo Nok de Akiléïne). Por último, recuerda usar una lima o una piedra pómez para evitar los callos.
La elección de los calcetines de trail es muy importante. Opta por calcetines técnicos en fibras sintéticas o en lana merino. Tienen la ventaja de evacuar la humedad, limitar las rozaduras y reducir el riesgo de pliegues. Elige calcetines reforzados con mayor protección en las zonas sensibles. Por último, no dudes en probar los calcetines de doble capa o de cinco dedos para mayor protección.

Las zapatillas de trail también juegan un papel clave en la prevención de las ampollas. Para elegirlas bien, debes tomar el número correcto. Deben sujetar el pie sin comprimirlo. Generalmente se aconseja poder deslizar un dedo por la parte trasera del talón. Elige un modelo adaptado a la morfología de tus pies y con buena transpirabilidad. Un mesh ventilado permite limitar el calor y la humedad.
Durante una carrera, toma algunas precauciones adicionales para evitar las ampollas. La víspera, recuerda cortarte las uñas para evitar cualquier lesión. Antes de la salida, no dudes en aplicar una crema antifricción y usar apósitos preventivos (Compeed, tape…) para proteger las zonas sensibles. Por último, durante la carrera, tómate el tiempo de cambiar los calcetines en caso de humedad excesiva.
¿Cómo tratar una ampolla?
El tratamiento de una ampolla difiere según el momento en que aparece y su estado. Te aconsejamos actuar en cuanto notes algún malestar. Si la ampolla es pequeña y poco dolorosa, debes protegerla con un apósito (tipo Compeed) para evitar que la fricción continúe agravando la situación.
Si la ampolla es dolorosa, es mejor intervenir rápidamente y pincharla. Para ello, debes lavarte las manos y hacerte con una aguja esterilizada. Pincha con cuidado la ampolla por el borde y deja que el líquido salga, sin retirar la piel. Desinfecta después con un antiséptico y protege la herida con un apósito no compresivo y estéril.

Después de la carrera, las ampollas también deben tratarse para evitar complicaciones. Es importante desinfectarlas bien y dejarlas al aire libre si no están abiertas. En caso contrario, protégelas con un apósito, que deberás cambiar regularmente. Vigila luego su evolución y consulta a un médico ante cualquier signo de infección (ampollas muy dolorosas, rojas, cálidas o purulentas).
Las ampollas no son una fatalidad en trail. Con una buena preparación de los pies, un equipamiento adecuado y algunos gestos simples, deberías poder evitarlas. Cuida tus pies desde el entrenamiento, mantente atento al menor malestar y no esperes para actuar. Así aumentarás tus posibilidades de cruzar la línea de llegada en buenas condiciones.