Los beneficios de la marcha a pie
Entre las diferentes actividades físicas más populares del mundo, se encuentra la marcha a pie. Al alcance de todos, aporta numerosos beneficios:
- Mejora el sueño
- Aumenta la energía
- Reduce el estrés
La persona que practica la marcha es entonces emocionalmente más fuerte.
Por supuesto, las personas físicamente activas tienen una mejor salud. Del mismo modo, quienes practican regularmente la marcha a pie declaran sentirse mejor consigo mismas y tienen una visión más optimista de la vida. Así, caminar puede proporcionarte un verdadero sentimiento de logro.
Mejorar la condición física no es el único beneficio que se obtiene al caminar. Está demostrado que los ejercicios de aeróbic y la marcha tienen un efecto positivo sobre la salud mental. Permiten:
- Estimular la energía
- Mejorar el sueño
- Aliviar las tensiones
- Reducir el estrés y la ansiedad
- Combatir la depresión
La marcha a pie examinada por la ciencia
Hace algunos años, el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) reunió a un grupo de sujetos para examinar los efectos del ejercicio físico sobre la salud mental. El resultado obtenido demuestra que existe un vínculo entre la condición física, la salud mental y el bienestar. El ejercicio fue considerado generalmente beneficioso para la salud emocional de personas de ambos sexos, independientemente de su edad.
Muchas personas sufren un tipo de fatiga crónica que no está causada por ninguna enfermedad. Sufren el bajón durante el día, luego les cuesta dormir por la noche y se despiertan algo aturdidas por la mañana. Estas personas podrían sorprenderse al saber que la mejor manera de aumentar su nivel de energía es hacer ejercicio físico, como por ejemplo practicar regularmente la marcha a pie.
Según un estudio reciente realizado por el Instituto de Investigación Aeróbica de Dallas, la marcha rápida permitió combatir la fatiga crónica en 400 sujetos. Sin embargo, estos hombres y mujeres no estaban en su mejor forma durante el experimento. En definitiva, los ejercicios físicos reforzaron su condición física.
Los investigadores favorecen la siguiente hipótesis para explicar este aumento de energía: gracias a actividades de rutina, los participantes tienen una mejor salud, lo que aumentó su autoestima. Se sienten mejor consigo mismos y desarrollan una actitud más optimista. Además, los sujetos mejoran la fuerza y la resistencia de sus músculos, lo que les permite trabajar de manera más eficiente.
Otros estudios también han respaldado un vínculo entre el ejercicio físico, la mejora de la resistencia y la mente. Se han planteado varias explicaciones. Algunos investigadores suponen, por ejemplo, que el senderismo mejora la circulación y el aporte de oxígeno al cerebro. Otros afirman que esta actividad al aire libre aporta un estado de alegría gracias al proceso de metabolismo elevado que tiene lugar durante y después del ejercicio.
De todas formas, el estrés no solo altera el sueño, sino también toda la vida cotidiana. Así, para mantenerlo en un nivel relativamente bajo, se recomienda practicar la marcha a pie. Y para garantizar un confort óptimo a lo largo del recorrido, equípate con bastones de marcha y buena ropa de senderismo.