Para poder transportar su material, la mayoría de los corredores de trail running optan por un chaleco o un cinturón de trail running. Pero entre el volumen de almacenamiento, la comodidad y la accesibilidad del material, no siempre es fácil orientarse. Aquí te explicamos cómo elegir bien entre chaleco y cinturón de trail running.
El cinturón de trail running: libertad y minimalismo
El cinturón de trail running es el aliado ideal para las salidas cortas a medias. Es una opción ligera y discreta. Colocado alrededor de la cintura, permite tener todo lo esencial al alcance de la mano. Su escaso peso favorece la libertad de movimiento y limita el calentamiento de la parte superior del cuerpo, lo que lo hace especialmente agradable en tiempo cálido.
La principal limitación del cinturón de trail running es su escasa capacidad de almacenamiento. Es difícil transportar más de 500 ml a 1 litro de agua o llevar ropa de recambio. En carrera, cuando el material obligatorio se vuelve considerable, el cinturón de trail running resulta difícilmente viable.
Cimalp se esmera en ofrecer cinturones de trail running ergonómicos. Estos cuentan con un cinturón elástico y tubular para un sujeción sin puntos de presión.

El chaleco de trail running: autonomía y distancia
A diferencia del cinturón, el chaleco está diseñado para ofrecer la mejor autonomía posible. Las mochilas y chalecos de trail running existen en diferentes volúmenes, de 2 a 12 litros, para adaptarse a tus necesidades. Su diseño distribuye eficazmente la carga y sus numerosos bolsillos facilitan el acceso al material.
El chaleco de trail running también tiene algunas limitaciones. Al cubrir la espalda y el pecho, favorece la transpiración. En tiempo cálido, el chaleco de trail running se vuelve incómodo. Su peso en vacío también es más elevado que el del cinturón. Es más voluminoso y puede generar molestias a nivel de los hombros o el pecho si no está bien ajustado.
Por tanto, el chaleco de trail running es preferible en las salidas largas, cuando el tiempo es incierto y hay que prever una chaqueta impermeable, o bien en una carrera con una larga lista de material obligatorio.

¿Cómo elegir entre chaleco y cinturón de trail running?
La elección entre chaleco y cinturón de trail running depende de varios criterios. El primero a tener en cuenta es la duración del esfuerzo y el nivel de autonomía deseado. Para salidas cortas, de menos de 20 km, o carreras con avituallamientos frecuentes, el cinturón suele ser suficiente para transportar lo esencial. Cuando la distancia aumenta o los avituallamientos se espacian, el chaleco de trail running se convierte en imprescindible.
Las condiciones meteorológicas también influyen en la elección del sistema de portage. En tiempo cálido y estable, el cinturón permite correr con más ligereza y favorece la ventilación de la parte superior del cuerpo. Cuando las temperaturas son más frescas o amenaza la lluvia, el chaleco se vuelve más adecuado. Permite transportar una chaqueta impermeable y el equipamiento necesario ante un cambio de tiempo.
En las largas distancias o los ultra-trails, no es raro ver a corredores de trail running combinar chaleco y cinturón de trail running. Esta combinación permite aumentar la capacidad de carga y optimizar la organización del material. El chaleco alberga la hidratación y el material voluminoso, mientras que el cinturón ofrece acceso inmediato a los geles y frascos.
¿Cuáles son los errores que hay que evitar?
Uno de los errores más frecuentes es querer transportar demasiado material en un cinturón de trail running. Cuando está sobrecargado, pierde estabilidad, el efecto de bamboleo está garantizado y puede volverse incómodo a lo largo de los kilómetros.
Elegir un chaleco de trail running demasiado grande tampoco es recomendable. Si no está bien ajustado, puede moverse y provocar rozaduras. La mochila debe adaptarse al corredor para mantenerse estable. También es importante saber cómo organizar tu mochila de trail running para distribuir mejor la carga.
Por último, es imprudente no probar el sistema de carga antes de una competición. Aunque puede parecer cómodo a primera vista, puede revelar defectos rápidamente. Para evitar sorpresas desagradables, es fundamental probar el chaleco o el cinturón de trail running en condiciones similares a las del día de la carrera.
No existe una mejor opción entre chaleco y cinturón de trail running. Todo depende del nivel de autonomía buscado y de las condiciones de la salida. Al final, la decisión depende sobre todo de la distancia, del tiempo y de las necesidades del corredor de trail running.