El vivac es sinónimo de libertad: evoca la montaña en estado puro, una noche bajo las estrellas y el aire fresco del amanecer. Sin embargo, no deja margen a la improvisación si buscas comodidad y seguridad. Para garantizar el éxito de la experiencia, aquí tienes 13 recomendaciones y una lista de control para que tu noche al aire libre sea perfecta.
Las 13 claves para un vivac perfecto
El horario: ni demasiado pronto ni a última hora
Está claro que no vas a montar tu vivac a las 3 de la tarde cuando aún puedes disfrutar de la naturaleza que te rodea. Pero hay otras razones para no instalarte demasiado pronto: evitar a los curiosos y valorar mejor las ventajas —o los inconvenientes— del lugar. Tampoco esperes demasiado, porque podrías quedarte sin luz para ver bien. Lo ideal es instalarte una hora antes de la puesta de sol.

Busca un terreno llano ante todo
El criterio principal para elegir el lugar del vivac es la horizontalidad del terreno. Evitarás dormir inclinado, en hondonadas con mayor acumulación de humedad o forzar la estructura de tu tienda de campaña.
Evita los prados con ganado
Montar el vivac en un prado es la forma más fácil de encontrarte con ganado, perros pastores o toros en mitad de la noche o al amanecer. Aunque el cercado parezca vacío, busca siempre otra ubicación.
Nunca bajo un árbol aislado
Instalar la tienda bajo un árbol aislado es sumamente peligroso por el riesgo de impacto de rayos al actuar como pararrayos natural. ¡Evítalo por completo!
Comprueba la dirección del viento
Orienta la entrada de la tienda de espaldas al viento dominante: así podrás cocinar con tu hornillo con mayor comodidad. Sin embargo, con rachas de viento fuerte, orienta siempre la parte más baja y aerodinámica de la tienda de cara al viento para asegurar la máxima estabilidad.
Prepara el equipo de descanso justo después de montar la tienda
Mucha gente comete el error de desplegar la colchoneta y el saco de dormir justo antes de acostarse. Si lo haces nada más montar el campamento, das tiempo a que el relleno de tu saco de dormir y el aislante alcancen su máxima expansión, optimizando su rendimiento térmico y confort.

Prioriza el hornillo sobre el fuego
Aunque hacer una hoguera tiene su encanto, también presenta muchos inconvenientes: riesgos, tiempo de preparación, cocción lenta, cenizas que hay que retirar e incluso posibles prohibiciones locales… En resumen, si puedes, lleva mejor un hornillo entre tu material de vivac para cocinar.
Evita los colores llamativos
Siempre es preferible montar un vivac discreto, pero la verdadera razón para evitar los colores vivos son los mosquitos. El rojo, el amarillo y el naranja los atraen mucho, y pueden acudir en gran número alrededor de tus tiendas y mochilas. Aunque lleves ropa de protección contra los mosquitos, ¡mejor no tener una nube de insectos rondando el campamento!
Abrígate al caer la noche
Siempre sorprende lo mucho que baja la temperatura al anochecer, sobre todo después de un día de esfuerzo prolongado que te ha dejado el cuerpo algo acalorado. Así que abrígate: elige, por ejemplo, chaquetas polares bien cálidas y ropa interior térmica para las piernas.
No duermas con toda la ropa puesta
Es un error muy común. Es mucho mejor dormir con ropa interior térmica y dejar una chaqueta a mano para ponértela a primera hora si refresca. Evitarás sudar al meterte en el saco y pasar frío horas más tarde.
Lava tu ropa
Un buen lugar de vivac cuenta con una fuente de agua: aprovéchala para lavar la ropa nada más llegar. Déjala secar primero al aire libre y mete en la tienda las prendas que sigan húmedas durante la noche. Estarán secas al amanecer o terminarán de secarse colgadas de tu mochila mientras caminas al sol.
Sal con tiempo
Sin necesidad de salir antes del amanecer, conviene no demorarse por la mañana: nunca sabes si el lugar es de paso o tiene un uso específico. Lo recomendable es levantar el campamento entre 1 hora y 1 hora y media después de la salida del sol.
Deja el lugar completamente limpio
No nos cansaremos de repetirlo: llévate tus residuos y no dejes rastro de tu paso. Endereza la hierba aplastada, devuelve a su sitio las piedras que hayas movido y, sobre todo, elimina cualquier rastro de la hoguera si has hecho una. Los vivacs libres que dejan huella dan muy mala imagen de quienes practican trekking y senderismo.
Fotos: Cyrille Quintard