El Kit de reparación
Cuando sales de senderismo, imaginas poco los pequeños contratiempos… piensas en hacer frente a las dificultades mayores (meteorología, riesgos específicos, extravío, contacto con los servicios de rescate) si eres del tipo previsor. Pero los pequeños contratiempos relacionados con el material se piensan poco: en una ruta de un día no es muy grave, pero en varios días puede volverse rápidamente molesto. Por eso te recomiendo que te hagas un pequeño kit de reparación corriente.
Primero hay que imaginar los posibles contratiempos y luego ver qué se puede prever para remediarlos. A grandes rasgos, estas son algunas de las preguntas o problemas que hay que considerar:
- Mi chaqueta de lluvia se rasgó al contacto con un zarzal
- Se rompió uno de los arcos de mi tienda de campaña
- La correa de mi mochila se descosió al ponérmela en la espalda
- La suela de mi zapatilla se despegó
- La hebilla del cinturón de mi mochila se rompió
- La lona de mi tienda de campaña está rasgada….
- Y hay bastantes que se pueden imaginar fácilmente…
La idea es hacerse un pequeño kit de reparación ligero: no salimos con una caja de herramientas completa con todos los materiales posibles: sobre el terreno, hacemos una reparación provisional que se completará en serio al volver al final del senderismo.
Esto permite continuar el senderismo en caso de problema, o al menos llegar a un lugar donde puedas realizar una reparación más completa si fuera necesario.
Atención, aquí solo hablo de kit de reparación y no de socorro o supervivencia: se trata únicamente de reparar bienes materiales, sin que esté en juego tu salud o tu supervivencia.
¿Cómo preparar tu kit de reparación ligero?
En primer lugar, existen kits de reparación ya preparados. Por ejemplo, kits de reparación para tiendas de campaña, kits de reparación para colchonetas autohinchables, kits de reparación para chaquetas… etc. Puedes tomar de estos kits lo esencial de lo que necesitas. No hace falta salir de senderismo con cada uno de los kits de todos los productos que hayas podido adquirir: haz una selección y una mezcla que sea suficiente. Después, compón tu propio kit si no tienes un kit de base.

Aquí tienes la lista de los accesorios imprescindibles que debes llevar contigo:
- Cinta adhesiva (tipo duct tape): es casi imprescindible en el kit de reparación, ya que tiene muchos usos posibles. Puedes enrollarla alrededor de un objeto como un bidón o bastones de senderismo. Así evitarás llevar todo un rollo contigo.
- Hilo y aguja: 2 objetos muy ligeros que te permitirán hacer reparaciones en tejidos. Elige un hilo bastante resistente y una aguja no demasiado pequeña, ya que los materiales suelen ser algo gruesos y la calidad del acabado importa poco: buscaremos la solidez provisional y no el aspecto estético.
- Tiras de tela: hazte con al menos dos tiras de tela autoadhesiva y dos tiras de tela clásica. Esto te permitirá reparar una prenda de lluvia, una mochila o una lona de tienda de campaña, por ejemplo. Lo ideal es encontrar tiras de tela ripstop (tejido más resistente a los desgarros) que encontrarás en droguerías o tiendas especializadas. O bien puedes cortar tiras de tela de mochilas viejas, tiendas usadas o una chaqueta de lluvia que ya no uses.
- Cuerda auxiliar: un elemento casi imprescindible en un kit de reparación por ser versátil.
- Alambre: te servirá tanto para hacer sujeciones provisionales como para "coser" tejidos o materiales sólidos, o incluso servir de alternativa a la cuerda auxiliar.
- Parche: suelen incluirse en los kits de reparación de ropa de lluvia, esterillas o colchonetas hinchables, pero también puedes comprar parches de diferentes tamaños para neumáticos de bicicleta. Son prácticos y fáciles de usar, y permiten reparar fácilmente desgarros y enganches.
- Pegamento: muy útil para reparar una suela de zapatilla que se despega o cualquier otra cosa dañada: elige pegamento de neopreno, es el que mejor se adapta en la mayoría de los casos.
- Silicona: te permitirá reimpermeabilizar una reparación en una tienda de campaña o una prenda de lluvia. Ten en cuenta que esto será solo provisional.
- Tubos de metal: puedes encontrarlos en los kits de reparación de tiendas de campaña o tenerlos de sobra en el pack de montaje de tu tienda. Si no los tienes, también puedes reparar perfectamente un arco de tienda haciendo una férula con madera que encontrarás en el lugar: a veces hay que buscar un poco, pero aguantará perfectamente.
- Elásticos: lleva siempre un puñado de diferentes tamaños y grosores. Servirán como ligadura provisional para reparar multitud de cosas y confeccionar férulas para un arco de tienda roto.
- Por último, no olvides un cuchillo y unas tijeras que te serán sin duda muy útiles y que normalmente deberían estar entre tus utensilios de cocina o en tu botiquín (las tijeras).
Un último punto que es un consejo que hay que seguir imperativamente: nunca esperes para hacer una reparación. De todas formas tendrás que hacerla tarde o temprano y, sobre todo… nunca he visto nada que se repare solo… al contrario, cuanto más pasa el tiempo, más se agrava: un agujero o un desgarro se agrandan y los problemas se acumulan. Dedica un poco de tiempo a hacerte este pequeño kit de reparación y tenlo siempre listo para cada una de tus salidas. Muchas veces no lo usarás… pero el día que lo uses, ¡te garantizo que te alegrará tenerlo contigo!