Las inclemencias del tiempo son frecuentes en senderismo, especialmente en montaña. Antes de salir a los senderos, conviene consultar las previsiones meteorológicas, pero también informarse sobre el entorno que vas a atravesar. En efecto, puedes cruzar pequeños cursos de agua, usar pasamanos o caminar junto a grietas. Para no ponerse en peligro, hay que estar bien equipado. Descubre a continuación cómo protegerse de la lluvia en senderismo.
Elegir la protección de lluvia para la parte superior del cuerpo
La chaqueta de lluvia
La chaqueta de lluvia es el equipamiento imprescindible en senderismo cuando el tiempo es inestable. Es tu tercera capa y tiene como objetivo protegerte de los elementos exteriores. Te recomendamos optar por una chaqueta hardshell. Está equipada con una membrana de alta impermeabilidad, tiene buena transpirabilidad y un efecto cortavientos nada despreciable. La posibilidad de ajustar la capucha (con dos puntos de ajuste en el cuello y uno en la parte trasera) es también un plus. Por último, su visera preformada aporta una protección adicional. Otra opción es el chubasquero tipo k-way, a la vez ligero y eficaz contra los chubascos.
Atención, si prevés enfrentarte a la lluvia o si planeas un senderismo de varios días, lleva una chaqueta impermeable. Podrá protegerte de las condiciones meteorológicas. No te equipes únicamente con una chaqueta repelente al agua que no resistirá las inclemencias del tiempo.
El chubasquero
El chubasquero o poncho es una alternativa a la chaqueta de lluvia en senderismo. Tiene varias ventajas, empezando por su estanqueidad e impermeabilidad. Además, protege tanto tu cuerpo como tu mochila. Por último, es compacto y ligero, puedes llevarlo a todas partes.
En cuanto a sus desventajas, el chubasquero puede volverse rápidamente voluminoso cuando está mojado. También se desaconseja con viento fuerte, ya que la lluvia puede colarse por los lados. Además, reduce la visibilidad de los pies y uno puede engancharse en cualquier sitio.
Si eliges un chubasquero, debes asegurarte de que ofrezca un buen equilibrio entre impermeabilidad y transpirabilidad.
Elegir las protecciones de lluvia para la parte inferior del cuerpo
El pantalón
Si crees que vas a enfrentarte a mucha lluvia durante tu senderismo, lo mejor es hacerse con un pantalón con membrana impermeable y transpirable. Así no tendrás que preocuparte por tener la ropa mojada. Otra solución es usar un pantalón de senderismo ligero y prever un sobrepantalón impermeable que se pone rápidamente y te protege bien en caso de chubascos. Una chaqueta de lluvia combinada con el pantalón impermeable ofrece una protección óptima frente a la lluvia.
Las polainas
Otro elemento que puede resultar indispensable en senderismo con lluvia: las polainas. Su función es proteger la parte inferior de tus piernas y tus pies para que el agua no se infiltre en tus zapatillas. Combinar el chubasquero con las polainas puede ser una muy buena idea para proteger tu equipación de senderismo no impermeable de la lluvia.
Las zapatillas
Por último, tener zapatillas de senderismo impermeables no es algo menor si practicas senderismo con tiempo inestable. Si no son resistentes a la lluvia, tus pies se maceraran dentro de las zapatillas y aparecerán ampollas rápidamente. Además, sentirás incomodidad al caminar. Es importante elegir zapatillas con una membrana Gore-Tex® o similar para asegurarte de no mojarte los pies. Opta por zapatillas altas o de caña media si quieres estar bien protegido de la lluvia.
Proteger la mochila de la lluvia en senderismo
Proteger el exterior de la mochila
Para proteger el exterior de tu mochila, puedes contar con tu poncho, que a menudo cubre también la mochila además de tu cuerpo, o bien optar por un raincover. Esta funda de protección suele incluirse con la mochila de senderismo o puede comprarse por separado. Generalmente se guarda en un compartimento específico de la mochila para poder sacarlo rápidamente en caso de lluvia.
Proteger el interior de la mochila
Si quieres estar seguro de que tu ropa y efectos personales no se mojarán durante tu senderismo o tu trekking, también puedes proteger el interior de tu mochila. Se han diseñado bolsas estancas específicas para ello: ofrecen un buen equilibrio entre peso y resistencia y disponen de un cierre adecuado. Para los objetos pequeños o la comida, también puedes usar bolsas de congelación que son impermeables y estancas, aunque menos resistentes que las bolsas especializadas. Por último, también existen grandes bolsas impermeables que hacen las veces de forro de la mochila.
En caso de lluvia, tienes muchas opciones para protegerte y proteger tus cosas. La elección de ciertos productos frente a otros depende de tus preferencias, del tipo de senderismo que practicas y del entorno que vas a encontrar.