Cuando se parte varios días de trekking, la higiene no se resume a una cuestión de confort: se convierte en una necesidad para mantenerse en forma y evitar los inconvenientes relacionados con los microbios, los roces o las malas condiciones sanitarias. Gestionar correctamente la higiene corporal y bucodental en plena naturaleza requiere un poco de anticipación, sentido común y material adecuado. Aquí tienes una guía completa para mantenerse limpio y preservar tu salud, incluso lejos de cualquier infraestructura.
Los aseos en trekking
El acceso a aseos convencionales suele ser inexistente en plena naturaleza o en las regiones más aisladas. Por ello, debes adaptar tus hábitos en función de las condiciones locales o del tipo de terreno.
Cuando estés en un país donde la higiene de los aseos deja mucho que desear, prepara sistemáticamente un pequeño estuche de higiene con papel higiénico, un frasco de gel hidroalcohólico y algunas toallitas. Así podrás limpiarte las manos después de cada visita al baño, algo indispensable para prevenir las infecciones digestivas.
En la naturaleza, sin aseos habilitados, cava un pequeño hoyo de 15 a 20 cm de profundidad a buena distancia del campamento, de un punto de agua y del sendero. Este hoyo hará las veces de baño seco. Instálate en un lugar discreto, respetando a los demás senderistas. Utiliza papel biodegradable o lleva una bolsa específica para almacenar los residuos si estás en una zona protegida.
Algunos trekkeros queman su papel higiénico y entierran las cenizas. Esta solución sigue siendo tolerada en ciertas regiones, siempre que se apague bien el fuego y no se creen riesgos de incendio.
Un rollo de papel higiénico en una bolsa de plástico hermética siempre forma parte de los elementos esenciales de la mochila. Mete también algunas bolsas de congelación o bolsas biodegradables para empaquetar tus residuos si es necesario.
Lavarse en trekking
En trekking, no siempre encontrarás ducha, pero mantenerse limpio es totalmente posible incluso sin infraestructura. El agua de río, los manantiales o el agua de lluvia suelen ser suficientes para realizar un aseo básico.
Utiliza un guante de aseo o una pequeña toalla de microfibra para enjuagarte. No te laves directamente en los lagos o ríos: coge el agua con una cantimplora o un recipiente y aléjate al menos 50 metros de las orillas para preservar el ecosistema.

Elige un jabón multiusos, como el jabón de Alepo o los jabones sólidos diseñados para el outdoor. Sirven tanto para el cuerpo como para el cabello y a veces incluso para los platos o la ropa. Permiten evitar la contaminación y ocupan poco espacio.
A veces las opciones son limitadas y hay que lavarse sin agua. Lavarse con toallitas biodegradables se convierte entonces en una buena alternativa. Pásalas por las zonas principales (cara, axilas, partes íntimas, pies). Tíralas en una bolsa aparte y deposítalas más tarde en un contenedor adecuado.
El gel hidroalcohólico sigue siendo indispensable para lavarse las manos después de ir al baño, antes de comer o de tocar alimentos. No reemplaza un buen lavado, pero permite mantener una buena higiene limitando los riesgos de contaminación.
Hacer la colada en trekking

La gestión de la ropa sucia forma parte de la organización en itinerancia. Lo ideal es llevar ropa ligera, que se seque rápidamente y resista bien a los olores. La lana merino o las fibras sintéticas técnicas son perfectas para ello. Una camiseta de merino puede llevarse varios días sin generar olor.
Si necesitas lavar una prenda durante el trekking, utiliza un pequeño barreño flexible o una bolsa estanca como recipiente. Llénalo con un poco de agua y jabón biodegradable. Lava con suavidad, aclara abundantemente y escurre sin retorcer demasiado para no dañar las fibras.
Cuelga tu ropa mojada en la mochila durante la jornada de marcha. El sol y el viento suelen ser suficientes para secarla. Si no, prepara un tendedero en el campamento con una cuerda.
Prioriza los lavados al final del día para permitir que la ropa se seque durante la noche. Alterna tus equipos de trekking para tener siempre una prenda seca lista para ponerte.
Lentillas o gafas en trekking
Las personas que llevan gafas o lentillas deben tomar un mínimo de precauciones. Elige una montura estable, ligera y resistente a los golpes. Para las gafas de sol, opta por un índice de protección elevado, especialmente en altitud o sobre la nieve.

Las lentillas ofrecen un campo de visión más amplio y mayor comodidad, pero exigen rigor y limpieza. Lávate siempre las manos con jabón biodegradable y agua clara antes de manipularlas. Evita ponértelas o quitártelas en un entorno polvoriento o con viento. Prefiere el interior de la tienda de campaña o un lugar resguardado.
Lleva un pequeño estuche con espejo, monodosis de solución de mantenimiento, algunas lentillas de repuesto y, si es necesario, lágrimas artificiales. Las lentillas de silicona hidrogel se adaptan bien a las grandes altitudes gracias a su mayor permeabilidad al oxígeno.
¿Cómo cepillarse los dientes en el senderismo itinerante?
La higiene dental no debe descuidarse, ni siquiera en plena naturaleza. Cepíllate los dientes dos veces al día con un cepillo de dientes ligero (formato de viaje plegable o ultracompacto) y un dentífrico adecuado.
Lávate las manos con un poco de jabón natural o usa gel hidroalcohólico antes de manipular tu cepillo. Evita escupir el dentífrico directamente en un río o un lago: aléjate al menos 50 metros de un punto de agua y escupe en un pequeño hoyo que luego cubres con tierra.
Si partes en autonomía completa, existen dentífricos sólidos, en polvo o en pastillas, fáciles de transportar y sin envase de plástico. Representan una buena alternativa ecológica a los tubos clásicos.
En trekking, una buena higiene bucodental evita la aparición de problemas de encías, aftas o dolores que podrían perjudicar el buen desarrollo de tu aventura.
Los indispensables del estuche de aseo para la higiene en vivac
Para un trekking de varios días, prepara una bolsa de aseo ligera pero completa, que incluya:
- jabón sólido multiusos biodegradable
- guante de aseo o microfibra
- gel hidroalcohólico
- cepillo de dientes y dentífrico sólido o compacto
- mini frasco de detergente o jabón para la ropa
- toallitas biodegradables
- papel higiénico + bolsas para residuos
- cortaúñas
- espejo de bolsillo (útil también para las lentillas)
- algunas monodosis de lágrimas artificiales si es necesario
No olvides adaptar tu estuche al clima, a la duración del trekking y a tus necesidades personales. Evita los excesos para respetar la naturaleza, pero no prescindas de lo que garantiza tu bienestar y tu seguridad. En el senderismo como en cualquier otro lugar, mantenerse limpio sigue siendo una prioridad.