Es importante no salir de senderismo sin llevar la ropa adecuada. Según el entorno por el que vayas a moverte, quizá necesites equipamiento específico para protegerte, estar cómodo y evitar riesgos. Para elegir bien, es fundamental consultar la previsión meteorológica antes de salir y anticiparse al mal tiempo. Esto es aún más importante en la montaña, donde el tiempo suele ser inestable. Descubre a continuación cómo elegir tu ropa de senderismo.
Cómo elegir la ropa para la parte superior del cuerpo
Elegir la ropa para hacer senderismo puede parecer más complicado de lo que es. Si sigues algunos consejos, como el sistema de tres capas, irás cómodo y mantendrás una temperatura cálida sin pasar frío durante la ruta.
La primera capa te ayuda a evacuar el sudor y regular la temperatura corporal: suele ser una camiseta de fibra sintética o lana merino. Te recomendamos evitar las prendas de algodón, que absorben la humedad y tardan en secarse. La segunda capa es aislante y mantiene el cuerpo cálido. Las prendas de tejido polar cumplen bien esta función. Por último, la tercera capa te protege de los elementos (viento, lluvia, nieve…). Puedes optar por un cortavientos o una chaqueta impermeable y transpirable.
Para prepararte ante cualquier imprevisto, puedes llevar un poncho de lluvia además del cortavientos. Ocupa poco espacio y te permite afrontar condiciones como los chubascos.
Cómo elegir la ropa para la parte inferior del cuerpo
Para elegir qué llevar en la parte inferior del cuerpo, consulta la previsión meteorológica. La elección dependerá de la temperatura, la dificultad de la ruta de senderismo y el entorno que vayas a atravesar (hierba alta, zarzas, praderas…). Puedes optar por un pantalón de senderismo, un short transpirable, un pantalón pirata o unas mallas deportivas.
En verano, puedes llevar un short para no pasar calor o un pantalón ligero para protegerte de los rayos UV. En invierno o entre estaciones, lo mejor es optar por un pantalón largo con forro polar o interior perchado para protegerte del frío. Otra buena alternativa es un pantalón convertible en short, según la temperatura y el entorno.
En cuanto a los materiales, los pantalones de senderismo suelen estar fabricados con fibras sintéticas para reducir el peso, evacuar mejor la humedad y secarse rápidamente. Si prevés lluvia, elige un pantalón con membrana impermeable.
Lo importante es que la ropa te quede lo bastante ajustada para moverte con libertad, sin apretarte demasiado. Así evitarás rozaduras incómodas en la piel. Otro aspecto que debes tener en cuenta son los bolsillos. Si vas a hacer un trekking de varios días por la montaña, son casi imprescindibles: te permiten tener a mano lo que necesitas.
Proteger las extremidades del cuerpo
Por último, no descuides las extremidades, sea cual sea la época del año en la que salgas de ruta. En verano, protégete la cabeza con un sombrero o una gorra. También puedes llevar guantes ultraligeros con tratamiento anti-UV para protegerte del sol, especialmente a gran altitud. En invierno, un gorro, unos guantes más gruesos y una braga de cuello son esenciales para no pasar frío. Gran parte del calor corporal se pierde por las extremidades.
Tanto en verano como en invierno, elige calcetines diseñados para el senderismo: te ayudarán a evitar ampollas, irás más cómodo y evacuarán mejor el sudor que unos calcetines convencionales de algodón.
Como ves, no conviene salir a hacer senderismo con ropa de calle. Es mejor elegir prendas diseñadas específicamente para el senderismo: ligeras, cómodas, transpirables y versátiles.