¡En esta sección descubrirás las diferentes modalidades de esquí! Para disfrutar al máximo de todo lo que ofrece la montaña, ¡aquí tienes algunas ideas para tu próxima escapada!
Esquí de pista / alpino
El esquí alpino es un deporte de nieve que consiste en descender pendientes nevadas sobre esquís. Hoy en día se practica principalmente en estaciones de esquí equipadas con remontes mecánicos que transportan a los esquiadores hasta la cumbre de la montaña. Se pisa la nieve y se controla el riesgo de avalanchas. Muchas estaciones cuentan además con cañones de nieve artificial para permitir esquiar incluso cuando las condiciones meteorológicas no acompañan.

¡Comprende el código de colores de las pistas!
En una estación de esquí, cada pista se clasifica por colores según su nivel de dificultad: La pista verde se considera la más fácil, con pendientes suaves de fácil acceso y lo bastante amplias para permitir realizar giros anchos con total suavidad. Resulta muy ventajosa para aprender a esquiar, perfeccionar el deslizamiento y progresar con total tranquilidad. A continuación viene la pista azul, de nivel fácil a intermedio, con mayor pendiente pero accesible para principiantes e intermedios. La pista roja está dirigida a esquiadores confirmados, ya que presenta más pendiente y mayor estrechez. Por último, la pista negra, la más difícil, está reservada a esquiadores de nivel avanzado, con una dificultad más marcada, un terreno más técnico y pendientes pronunciadas para ganar velocidad.
¿Cómo empezar?
Para una primera experiencia, se recomienda tomar una clase con un monitor de esquí. Te permitirá aprender las técnicas correctas para empezar con una base sólida.
¿Para quién?
El esquí de pista está pensado tanto para pequeños como para mayores, amantes de las emociones fuertes o quienes simplemente desean admirar la belleza de los paisajes invernales. Es la oportunidad perfecta para disfrutar en familia o con amigos del aire puro de la montaña, y sobre todo para divertirse en pistas balizadas y seguras.
¿Dónde practicarlo?
En Francia, la mayoría de los macizos montañosos como los Alpes, los Pirineos, los Vosgos, el Jura y el Macizo Central cuentan con infraestructuras adaptadas a la práctica del esquí, por lo que la oferta es muy amplia.
Esquí de fondo

Foto de Thomas Dils en Unsplash
El esquí de fondo es la disciplina más antigua del esquí. En pista o fuera de pista, en terreno ondulado o llano, ¡grandes y pequeños encontrarán en el esquí de fondo una actividad deportiva divertida y completa al aire libre! En el esquí de fondo no hay remontes mecánicos: es tu propio cuerpo el que te hace subir las pendientes.
Las pistas están preparadas para la práctica del esquí de fondo y se reconocen fácilmente por los dos raíles paralelos situados en el lateral de la pista, que permiten a los esquiadores de fondo clásico deslizarse con los pies paralelos en su interior.
¿Cuál es la diferencia entre clásico y skating?
En esquí de fondo existen dos técnicas: por un lado, el esquí de fondo clásico, practicado con la técnica del paso alternativo, que consiste en avanzar por dos trazas paralelas y se asemeja a caminar; por otro, el skating o paso de patinador, que se practica sobre pistas pisadas y se parece al patinaje sobre hielo. En las estaciones de esquí encontrarás zonas para iniciarte fácilmente y monitores de esquí de fondo que te acompañarán en tu progresión.
Es un deporte muy completo que activa todo el cuerpo y la musculatura, sea cual sea tu nivel. Por tanto, resulta excelente para mantener o mejorar la condición física.
Por último, existe una certificación para los espacios nórdicos llamada Nordic France, que otorga de uno a cuatro abetos según cuatro grandes criterios: la calidad de los dominios esquiables, la diversidad de actividades, el desarrollo duradero y la calidad de los servicios en la estación. Este sello puede ayudarte a encontrar la estación que mejor se adapte a tus necesidades para esta disciplina.
Estaciones recomendadas para el esquí de fondo: Avoriaz, Les Saisies, Megève y Font-Romeu.
Esquí freeride / fuera de pista

El esquí fuera de pista no es una práctica que deba tomarse a la ligera. Esquiar fuera de pista requiere un excelente nivel de esquí y experiencia. Las condiciones de la nieve y del terreno que se encuentran fuera de pista pueden ser muy diferentes a las del esquí en pista. Un esquiador de fuera de pista debe saber esquiar y controlar a la perfección su progresión en cualquier condición. Esto exige técnica y polivalencia. Es fundamental mantener siempre el control de los esquís y de la velocidad. Además, hay que saber evaluar los riesgos y prestar la máxima atención al entorno. ¡Recuerda consultar la previsión meteorológica y los boletines de peligro de aludes antes de salir a la aventura!
¡Para salir con total seguridad!
El equipamiento es indispensable para el esquí fuera de pista. Aquí tienes la lista del material que siempre debes llevar contigo por tu seguridad:
- DVA (Detector de víctimas de avalanchas): en caso de alud puede salvarte la vida. Emite señales que permiten a los equipos de rescate localizar y encontrar a la persona sepultada bajo la nieve.
- La pala: permite desenterrar más fácilmente a una persona sepultada bajo la nieve.
- La sonda: el elemento más importante, ya que permite localizar a una persona sepultada bajo la nieve y determinar a qué profundidad se encuentra.
Para quienes aún no hayan probado la experiencia, la mejor forma de progresar en la práctica fuera de pista es contratar a un monitor o guía que te enseñe a adoptar los reflejos técnicos adecuados y a moverte con seguridad.
Estaciones recomendadas para el esquí fuera de pista: Chamonix, Val d’Isère, Alpe d’Huez, La Grave y Tignes
Esquí de montaña

El principio básico del esquí de montaña es progresar por la montaña sin necesidad de utilizar remontes mecánicos, para ascender a cumbres y descender por hermosas laderas nevadas, abriendo así tu propia huella. El esquí de montaña permite sumergirse en plena naturaleza, combinando el placer del descenso con el descubrimiento de parajes cercanos o remotos. Es una disciplina respetuosa con el medioambiente que no requiere infraestructuras ni forfait.
Las zapatillas de esquí de montaña cuentan con una posición de marcha y una de descenso, ofreciendo flexibilidad en la subida y rigidez en la bajada. Para ascender sobre nieve, el esquí de montaña necesita pieles de foca que se adhieren a la suela del esquí para evitar retroceder durante la subida. Con el fin de asegurar una gran amplitud de movimiento y no quedar bloqueado, solo la puntera de la zapatilla de esquí de montaña queda fijada a la fijación en el ascenso. Para la bajada, el comportamiento es similar al esquí alpino o al fuera de pista, según el terreno en el que se practique.
Si eres principiante, se aconseja contratar a un guía o realizar previamente una clase con un monitor de esquí. Al igual que en el esquí fuera de pista, necesitarás material de seguridad como un DVA (detector de víctimas de avalanchas), una pala y una sonda para llevar en tu mochila.
En cuanto a la vestimenta, el esquiador de travesía llevará ropa técnica priorizando la transpirabilidad y el sistema de 3 capas. Llevará una mochila para guardar el material necesario, incluyendo prendas cálidas e impermeables. Unos guantes, un gorro y unas gafas de sol o máscara completarán el equipo.
Estaciones recomendadas para el esquí de montaña: Arêches-Beaufort, Orcières, La Clusaz, La Plagne y Puy-Saint-Vincent.