No descuides ninguna parte del cuerpo en tus salidas invernales. ¡Aquí tienes la lista de accesorios que no pueden faltar en tu próxima jornada de esquí!

La braga de cuello
Mucho más funcional que una bufanda clásica, la braga de cuello ofrece una protección ligera y elástica, ideal para cualquier salida. Es versátil y puedes llevarla de varias formas: alrededor del cuello para evitar las corrientes de aire, como cinta para la cabeza en los días más templados o como pasamontañas bajo el casco en los días fríos. Hay distintos grosores para diferentes niveles de abrigo y numerosos estampados para combinarla con tu ropa de esquí.
Los guantes
El objetivo es mantener las manos secas y cálidas. Cuando baja la temperatura, las extremidades se entumecen rápidamente. Para que no se te enfríen los dedos, elige unos guantes diseñados para esquiar: deben aislar las manos del frío y ser totalmente impermeables, transpirables y cortavientos. También hay modelos compatibles con pantallas táctiles para que puedas usar el móvil sin quitarte los guantes.
Los calcetines
Al esquiar, los pies trabajan mucho. Para protegerlos, te recomendamos unos calcetines de esquí de lana. Además de reducir las rozaduras de las botas de esquí, te aportan comodidad y, sobre todo, evitan que se te enfríen los pies.
El gorro
Ten en cuenta que el 80 % del calor corporal se disipa por las extremidades (manos, pies y cabeza), ya que el organismo prioriza el flujo sanguíneo hacia el cerebro. Si la cabeza se mantiene caliente y protegida, consume menos energía para termorregularse, ayudando a que el resto del cuerpo y las extremidades conserven un ambiente cálido.
Las gafas y máscaras de esquí
Los paisajes nevados son espectaculares, pero la nieve refleja la luz del sol y puede deslumbrarte. Hasta el punto de que resulta casi imposible ver bien en las pistas sin protegerte los ojos. Si buscas una protección completa y duradera, elige una máscara. Hay máscaras de esquí de distintas categorías para adaptarse a diferentes niveles de luminosidad. Si prefieres unas gafas, elige unas de esquí de categoría 3 o 4 para evitar el deslumbramiento causado por los rayos UV. Y para después de esquiar, conviene llevar unas gafas de sol para seguir protegiéndote los ojos en la montaña.
La mochila
Si vas a esquiar durante toda la jornada, lleva una mochila donde guardar todo lo necesario (comida, cantimplora, crema solar, etc.). Elige una mochila específica, impermeable y compacta para no limitar tus movimientos en las bajadas.
Las botas de descanso y après-ski
Entre los imprescindibles están las botas de après-ski. Aunque suelen reservarse para pasear por la montaña o la nieve, también puedes llevarlas a diario cuando las temperaturas bajan de cero. Para disfrutar de un confort óptimo, fíjate en su impermeabilidad: tanto la caña como la suela deben impedir la entrada de agua para proteger tus pies del frío. Además, deben permitirte moverte con comodidad por la nieve sin limitar tus movimientos.