Polar o softshell: elegir entre estas dos prendas no es fácil, ya que ambas son prácticas y cómodas. Aunque se usan en condiciones distintas, escoger una supone renunciar a las ventajas de la otra.
El polar y sus características
Generalmente más ligero que la softshell, el polar ocupa poco espacio en la bolsa de viaje. Puedes llevarlo como capa exterior cuando no llueve ni hace viento. También resulta muy práctico como capa intermedia, sobre todo cuando llueve y lo llevas bajo una chaqueta impermeable.
El polar está hecho de material sintético y se ofrece en distintos gramajes. Por eso, algunos modelos pesan más que otros. También hay polares más gruesos que proporcionan más calor. La contrapartida: cuanto más abrigan, menos transpirables son.
El polar está disponible en tres versiones diferentes:
- El polar grueso, con una densidad de 300 g/m², ofrece el máximo aporte térmico para el invierno. Aunque constituye una barrera eficaz contra el frío, evacua menos la transpiración. Su gran grosor limita la agilidad y comodidad en movimiento, por lo que no es el modelo más adecuado para actividades que exijan gran movilidad.
- El polar fino tiene un gramaje de 100 g / m2. Es el más adecuado para llevar debajo de un cortavientos o una chaqueta. No abriga mucho, pero su poco grosor lo hace más cómodo. Por eso, es el polar ideal para actividades físicas intensas en pleno invierno, como el senderismo o el esquí de fondo estilo patinador.
- El polar intermedio, más transpirable que el polar grueso y más cálido que el polar fino. Más polivalente que los otros dos, puede llevarse como capa exterior cuando las temperaturas son suaves, o como capa intermedia en condiciones de frío intenso.

¿En qué casos elegir el polar?
Para elegir entre polar o softshell, se valoran criterios de practicidad, funcionalidad y confort. El polar destaca por las siguientes ventajas:
- Su versatilidad (utilizada como chaqueta exterior en épocas templadas y como capa intermedia en condiciones adversas)
- Su tacto acogedor y suave
- Su gramaje y grosor según el aporte térmico deseado
Las características de la chaqueta softshell
La chaqueta softshell se diferencia del polar por su tejido. Al repeler el agua, puedes llevarla cuando llueve sin combinarla con una chaqueta impermeable. Su confección ofrece una buena protección frente al viento y los chubascos, incluso sin una tercera capa.
Además de su efecto cortavientos, el softshell aporta más calor que el polar. Por tanto, es menos transpirable que este último. Al ser más grueso por naturaleza, ocupa bastante más espacio en la mochila.

¿Qué hace tan especial al softshell?
Son muchas las ventajas del softshell en términos de confort y funcionalidad:
- El material: el interior cuenta con un forro polar y el exterior está confeccionado con tejido repelente al agua.
- Polivalencia: una sola chaqueta para protegerte del viento, del frío y de la lluvia.
- Comodidad: práctica para esquí, ciclismo o trail running en entretiempo.
Teniendo en cuenta las ventajas y límites de cada uno, no siempre es fácil decidirse entre polar o softshell. Para acertar en la elección, conviene prestar atención a los siguientes puntos:
- El corte: estas prendas deben ir lo más ajustadas posible al cuerpo para evitar que el calor se escape.
- Los bolsillos: contar con bolsillos es clave para optimizar la transpirabilidad de la prenda y regular la temperatura corporal.
- Los cordones de ajuste: indispensables para regular las aberturas en la cintura y los puños.
- Una capucha: para que la cabeza mantenga el mismo nivel térmico que el cuerpo.
¿Qué elegir? ¿Polar o softshell?
Elegir entre polar y softshell depende sobre todo del uso. El polar es una buena opción como capa interior o exterior para salidas con tiempo seco y sin viento. La chaqueta softshell es más adecuada cuando el tiempo es inestable y necesitas protegerte del viento y la lluvia ligera. Gracias a su tejido repelente al agua y cortavientos, la prenda softshell de tres capas ofrece más protección frente al mal tiempo que el polar y resulta especialmente útil si no llevas una tercera capa. En cambio, su mayor volumen puede ser un inconveniente. Consulta la previsión meteorológica y ten en cuenta la zona que vas a recorrer para decidir si llevas polar o softshell.