Si bien el carbono es indiscutiblemente el material más ligero, también es el más cómodo. Sin embargo, resulta menos resistente a los impactos que el aluminio. Analicemos punto por punto las ventajas y características de los bastones de carbono.
Si bien en marcha nórdica lo ideal es optar por una caña de un solo tramo en carbono para lograr un impulso potente, directo y una absorción óptima de impactos, los bastones de fibra de carbono también son una excelente opción en senderismo o en trail running, especialmente por su ligereza y confort. El carbono posee una capacidad única para disipar vibraciones que el aluminio no iguala. Descubramos las ventajas y características de la fibra de carbono para tus salidas al aire libre.
Bastones de carbono: ¿para qué deporte?
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La marcha nórdica:
A diferencia del aluminio, el carbono absorbe notablemente las vibraciones, lo que lo hace perfecto para la marcha nórdica. Su capacidad de absorción de vibraciones reduce el riesgo de lesiones como las tendinitis y protege eficazmente las articulaciones. Además, su extraordinaria ligereza hace que la marcha sea mucho más cómoda y retrasa la fatiga. Presta atención al porcentaje de carbono del tubo o caña: cuanto mayor sea el porcentaje, mayor será la absorción de vibraciones y la ligereza, pero el bastón será más rígido. Te aconsejamos elegir bastones con un mínimo del 50% de carbono. Si ya tienes experiencia, opta por un 80% o incluso 100% para maximizar el rendimiento.
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El trail running:
Lo que más se busca en trail running es ligereza y maniobrabilidad. Por eso es clave contar con los bastones más ligeros posibles. Aunque el aluminio cumple perfectamente, lo ideal es priorizar el carbono en trail running. Todo dependerá de tu nivel y de tu práctica habitual, ya que frente al carbono, el aluminio ofrece la ventaja de ser más resistente a los golpes. El presupuesto también es decisivo: un bastón de aluminio será más duradero ante impactos y más económico de adquirir.
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El senderismo:
En senderismo, contar con bastones ligeros es importante, pero también lo es que sean resistentes, ya que los apoyos en bajada o con carga pueden ser exigentes. Aunque el aluminio es algo más pesado que el carbono, también es más diseñado para durar ante impactos, sobre todo con frío extremo, donde el carbono puede partirse por un golpe seco mientras que el aluminio como mucho se dobla. Tú decides qué opción se adapta mejor a tus salidas: si buscas hacer largos trekkings donde priorizar la ligereza y la absorción de vibraciones sea clave, el carbono es la mejor elección. Si los vas a usar con raquetas o esquí de travesía, expuestos a bajas temperaturas y rocas bajo la nieve, el aluminio te ofrecerá mayor fiabilidad.
Bastones de carbono: el peso
No nos cansaremos de repetirlo: los bastones de senderismo de carbono son increíblemente ligeros. Un buen bastón de carbono pesa habitualmente entre 175 y 250 gramos como máximo. Por supuesto, al igual que ocurre con el aluminio, no todos los modelos son iguales. Todo empieza en la composición: los tubos de carbono se fabrican a partir de un compuesto que combina porcentajes de fibra de carbono, fibra de vidrio y resina. Asegúrate de elegir un bastón con suficiente carbono, como mínimo un 50%. A mayor porcentaje, más ligero y reactivo será; por debajo de esa cifra, resultará demasiado pesado o frágil. Además, el peso final y la calidad dependen de otros componentes como el sistema de plegado y las empuñaduras.