No basta con tener unas buenas botas o zapatillas de senderismo, también hay que contar con los calcetines adecuados. Descubramos juntos cómo elegir correctamente tus calcetines de senderismo.
Has dedicado tiempo a elegir el mejor calzado de senderismo posible, el más adaptado a tu nivel y a tus rutas, y también el más cómodo para evitar ampollas y rozaduras. Pues bien, debes saber que prácticamente todos tus esfuerzos serán en vano si no eliges también un buen par de calcetines para acompañarlo. Sin calcetines adecuados, te esperan ampollas y sobrecalentamientos continuos. Más o menos cómodos, resistentes, gruesos, cálidos o altos, repasemos los diferentes criterios para ayudarte a elegir el par de calcetines perfecto, disfrutar al máximo de tus salidas y reducir el riesgo de ampollas.
En cualquier caso, recuerda llevar siempre calcetines limpios y en buen estado, evitando modelos desgastados o cedidos. ¿Por qué? Porque todas las partes del pie deben estar protegidas para que la piel nunca entre en contacto directo con la zapatilla, y también para evitar arrugas que aumenten el riesgo de rozaduras. Por tanto, elige calcetines con una buena sujeción, sin que compriman el pie ni la pantorrilla, y que se adapten perfectamente a la forma anatómica de tu pie. Por último, prioriza calcetines con una óptima evacuación del sudor para mantener los pies secos y reducir al mínimo la humedad.
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La elección del material
Del material de tus calcetines de senderismo dependen factores cruciales como la transpirabilidad, la rapidez de secado, el nivel térmico e incluso la protección frente a las ampollas. Existen muchos materiales utilizados en su fabricación, aunque rara vez se confeccionan con una sola fibra; lo más habitual es que combinen dos o más materiales distintos. Repasemos los principales materiales disponibles en el mercado:
- La lana merino: se elige principalmente por su capacidad para aislar del frío. Cuanto mayor sea el porcentaje de lana merino en tus calcetines, más cálidos serán. Sin embargo, no hay que temer el exceso de calor, ya que es un material termorregulador. Apta para pieles sensibles, la lana merino es elástica y no pica (a diferencia de la lana convencional), es cómoda, suave y sedosa. Como ventaja adicional, al tratarse de una fibra natural, reduce la aparición de malos olores. No obstante, frente a las fibras sintéticas, es menos resistente, más cara, tiende a deformarse y evacua el sudor con menor rapidez.
- Las fibras sintéticas: para favorecer la evacuación de la humedad, los fabricantes han desarrollado diversas fibras sintéticas a lo largo de los años. Destacan especialmente el acrílico, el nylon, el elastano y el poliéster, que evacuan el sudor mejor que la lana, son más duraderos, protegen adecuadamente del frío y secan rápido. Por contra, los materiales sintéticos presentan la desventaja de favorecer la aparición de malos olores. Por ello, se suele recurrir a un tratamiento antibacteriano para mitigar este efecto. Aunque las fibras sintéticas son más resistentes y transpiran mejor que la lana, esta última retiene más el calor; por eso resulta sumamente interesante combinar lana merino con fibras sintéticas.
- El algodón: en senderismo, el algodón presenta más desventajas que ventajas y no está realmente recomendado. Es cierto que es un material natural y bastante cómodo que limita la aparición de malos olores, pero aísla mal del frío, es abrasivo y, sobre todo, evacua mal la humedad; al contrario, la retiene y se seca muy lentamente. Pies mojados y humedad significan rozaduras, riesgo de ampollas e incluso de hongos. Por eso siempre es mejor que esté combinado con otros materiales. De manera general, te aconsejamos limitar su uso a rutas cortas de senderismo estival de baja dificultad.
La elección de la altura
De la misma manera que existen diferentes alturas de calzado (caña baja, media y alta), hay tres alturas de calcetines distintas... y adivina: cada altura de calcetín corresponde a una altura de calzado. ¡Más fácil imposible! Sin embargo, a la hora de elegir tus calcetines, asegúrate de que sobresalgan ligeramente de la caña de tus zapatillas, para que la piel no esté en contacto directo con el calzado y evitar así las rozaduras. Elige, por tanto, calcetines a la misma altura o más altos que tus zapatillas. Si tu calzado es bajo o medio, no dudes en optar por calcetines altos para mayor protección y calidez. La elección depende principalmente del tipo de salida que vayas a realizar y de la temperatura exterior.
La elección del grosor
La elección del grosor de tus calcetines de senderismo debe basarse en el tipo de terreno y de actividad que vas a realizar, así como en la temperatura exterior y las características de tu calzado.
En resumen, recuerda que, a igualdad de materiales, cuanto más gruesos sean los calcetines, más cómodos resultarán y mejor aislarán del frío. Esto también implica una mayor probabilidad de sudar más rápido.
Si vas a caminar con tiempo frío o sobre nieve, elige calcetines altos, gruesos y con un alto porcentaje de lana merino. Si vas a salir con tiempo cálido, evita los calcetines excesivamente gruesos que te hagan sudar, pero tampoco demasiado finos, sobre todo en montaña donde el pie tiende a rozar con las paredes de la zapatilla. Por lo general, los calcetines demasiado finos aumentan la fricción. En verano, opta por calcetines de grosor intermedio con alta transpirabilidad y capacidad de evacuación del sudor.



Los detalles que marcan la diferencia
El material, la altura y el grosor de los calcetines de senderismo son criterios clave a la hora de elegirlos, pero no lo son todo. El diseño de un calcetín de senderismo es mucho más técnico de lo que parece a simple vista y hay muchos otros detalles que no debes pasar por alto al comprar. Aquí tienes un repaso rápido:
- La comodidad de ajuste: es esencial que los calcetines sean lo más cómodos posible y que los puntos de presión se reduzcan al mínimo. Lo que parece una molestia insignificante al probárselos o durante los primeros minutos se convierte rápidamente en causa de ampollas o dolores molestos durante el senderismo. Por esta razón es fundamental que las costuras sean planas, sobre todo en la puntera, y que la caña sea elástica para no comprimir la pantorrilla.
Si es posible, prioriza calcetines adaptados a la morfología de tu pie, que varían según la alineación de los dedos, el puente plantar, la anchura o el volumen del pie. También existen modelos con diseño específico para pie izquierdo y derecho, que se ajustan aún mejor a la anatomía, aunque son algo menos duraderos al no ser intercambiables y recibir el desgaste siempre en los mismos puntos.
- El ajuste: si bien la pantorrilla no debe quedar comprimida, sobre todo por cuestiones de circulación sanguínea, el calcetín tampoco debe bajarse ni deslizarse bajo los dedos. Por eso, muchos calcetines incorporan bandas de sujeción en diferentes zonas del pie. Este aspecto depende también del material elegido y de la talla, que debe ser la correcta. Por lo general, las tallas de los calcetines de senderismo se estructuran en rangos; si tu número exacto se encuentra entre dos rangos, opta por el inferior.
- Las zonas de refuerzo: cuanto más practiques y más exigente sea el terreno, más necesario será que tus calcetines cuenten con refuerzos de calidad. Favorecen la durabilidad, la protección del pie y reducen el riesgo de ampollas. Estas zonas reforzadas se encuentran principalmente en el talón, muy exigido en las subidas (nota: cuanto más alta sea la zapatilla, más alto debe ser este refuerzo), y en la zona de los dedos para evitar sobrecalentamientos y absorber los impactos contra las paredes del calzado, especialmente en las bajadas. Ten en cuenta también que un material adecuado, es decir, más bien grueso y mullido como el tejido perchado o el rizo, absorbe eficazmente los impactos y reduce la fricción y los puntos de presión.
- Las zonas transpirables: son fundamentales para evacuar el sudor y reducir la humedad dentro del calcetín (y, por tanto, el riesgo de ampollas y la aparición de malos olores).
- Los calcetines de doble capa antiamExceptions ampollas: existen calcetines de doble capa conocidos como «antirrozaduras» o «antiampollas», fabricados a partir de dos capas de tejido superpuestas. De este modo, la fricción se produce entre las dos capas de tejido y no entre el pie y el calcetín. ¿Una buena idea, verdad?
- Los calcetines impermeables y transpirables: y como la tecnología no deja de avanzar, se ha desarrollado una membrana impermeable y transpirable adaptada a los calcetines de senderismo. Este tipo de calcetines se utiliza con calzado no impermeable en rutas lluviosas. Te aconsejamos llevarlos en la mochila y ponértelos solo en caso de lluvia, ya que son más rígidos y algo menos transpirables que los calcetines convencionales.