En cuestión de impermeabilización, cada tipo de calzado tiene sus exigencias, que dependen sobre todo del material con el que está fabricado. Te desvelamos las mejores prácticas para impermeabilizar tus zapatillas de senderismo.

Unos pies secos garantizan el confort, reducen la proliferación de bacterias y el riesgo de ampollas... ¡y además los pies secos se mantienen calientes! Asegurar la impermeabilidad de tus zapatillas de senderismo es indispensable. Ya sea para un trekking de varios días en alta montaña o un paseo de pocas horas en el llano, nunca se está a salvo de un chaparrón o de cruzar un arroyo. Aunque la mayoría del calzado de senderismo cuenta con un tratamiento repelente al agua duradero, conviene reimpermeabilizarlo periódicamente, idealmente tras una buena limpieza. Descubre los pasos clave para garantizar la impermeabilidad de tus zapatillas de senderismo.
Si hay una sola regla que seguir al impermeabilizar tus zapatillas de senderismo, es asegurarse de que el producto sea adecuado para el material principal del calzado. El tratamiento variará si se trata de calzado de cuero, nobuk o tejido sintético. Aquí tienes las mejores pautas y cuidados recomendados según cada material.
Atención: antes de impermeabilizar tu calzado, asegúrate de que esté perfectamente limpio.
Para calzado de cuero
Para impermeabilizar tus botas de cuero necesitarás una crema o cera específica adaptada al cuero liso, además de un paño o un cepillo suave. El cuero es un material vivo; por eso hay que nutrirlo para evitar que se agriete y para que conserve su flexibilidad. De este modo, reactivas la repelencia natural al agua del cuero sin perjudicar su transpirabilidad.
Con ayuda del paño, aplica el tratamiento de forma uniforme por toda la superficie de la zapatilla, sin olvidar la lengüeta. Puedes frotar suavemente el tejido sobre la zapatilla para que el producto penetre en el interior del cuero. Si notas que no se absorbe bien, aplica un ligero toque de secador para facilitar la penetración. ¡Atención! Si tu calzado lleva membrana Gore-Tex®, evita por completo este paso.
Por último, déjalas secar al aire libre y a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor directas.
Recuerda que tus botas deben mantener cierta rigidez para ofrecer una sujeción adecuada del pie y garantizar tu seguridad. Por ello, no se recomienda realizar esta operación con demasiada frecuencia (de una a cuatro veces al año como máximo es suficiente), ni utilizar grasas o betunes que ablanden en exceso el cuero y reduzcan la impermeabilidad y la transpirabilidad del calzado.
Para calzado de nobuk
El nobuk es un acabado del cuero sometido a un tratamiento especial que le aporta un tacto aterciopelado, similar a la piel de melocotón. Por eso, el calzado de nobuk requiere un cuidado específico para reactivar su repelencia al agua. La clave reside principalmente en la técnica de aplicación. Existen ceras líquidas con los mismos principios activos que las del cuero liso, aplicables con sprays sin gas, para una distribución fácil que conserva el aspecto único del cuero nobuk.
En detalle, ¿cuál es el procedimiento para impermeabilizar tus zapatillas de nobuk?
- Limpia a fondo tu calzado
- Aplica el spray a unos 5 cm de la zapatilla y de manera uniforme
- Deja secar en un lugar seco, a temperatura ambiente y lejos de cualquier fuente de calor directa
- Si quieres, una pasada suave de cepillo sobre la zapatilla seca y tratada reavivará el efecto piel de melocotón
Para calzado de tejido sintético
A diferencia del cuero, que es naturalmente repelente al agua, el calzado de tejido sintético no lo es. Por tanto, es imprescindible comprobar periódicamente su repelencia al agua para evitar sorpresas. Una vez más, resulta esencial mantener limpias tus zapatillas, ya que se deterioran y envejecen mucho más rápido sin el mantenimiento adecuado. El polvo, el barro y las pequeñas piedras dañan el tejido por abrasión. Para reactivar las propiedades de repelencia al agua de tus zapatillas de senderismo de tejido sintético, utiliza sprays específicos aplicados de forma generosa y uniforme. Por último, déjalas secar a temperatura ambiente en un espacio seco y ventilado.