Para evitar tener que cambiarlas antes de lo previsto, incluso las mejores zapatillas de senderismo necesitan un mantenimiento regular. Descubramos juntos cómo limpiar tus zapatillas de senderismo para cuidarlas de la mejor manera posible.
Aunque tendemos a creer que el barro y la suciedad actúan como una capa de protección para nuestras zapatillas de senderismo, es todo lo contrario: las dañan lenta pero inexorablemente. Para poder disfrutar de tus zapatillas el mayor tiempo posible, es importante realizar una limpieza sencilla pero regular la mayor parte del tiempo y, ocasionalmente, más profunda. Descubramos juntos cuáles son las reglas básicas para cuidar y limpiar tus zapatillas de la mejor manera posible.
La limpieza regular
Después de cada salida de senderismo, antes de guardar tus zapatillas, es importante asegurarse de que no presentan ninguna impureza, ni en la caña ni en las suelas externas. El mínimo polvo o residuo podría dañarlas por abrasión y provocar su envejecimiento prematuro. Para evitar llegar a ese punto, un simple cepillado superficial en unos pocos pasos es suficiente:
- golpea tus dos zapatillas una contra la otra para eliminar los residuos menos incrustados
- comprueba las suelas de desgaste, retira las piedrecillas o los acúmulos de barro si los hay
- hazte con un cepillo y frota las cañas en la superficie, sin olvidar la lengüeta
- si has caminado por el barro, aclara con agua limpia frotando con un cepillo y un poco de esfuerzo
- deja secar en un lugar seco alejado de fuentes de calor o de luz directa
- guarda en un lugar seco y ventilado, protegido del polvo
La limpieza más profunda
Si necesitas guardar tus zapatillas durante un período más largo de lo habitual, si has caminado por agua salada o si tus zapatillas están realmente llenas de barro, entonces es necesario realizar un lavado más profundo. Con el mínimo material y unos pocos minutos disponibles es suficiente. En apenas unos pasos, tus zapatillas parecerán como nuevas:
- como en una limpieza simple post-senderismo, golpea tus dos zapatillas una contra la otra
- afloja los cordones y la lengüeta para poder llegar a todos los rincones y retira la plantilla
- deja secar la suela interna, si es necesario lávala previamente
- con un cepillo flexible, aclara tus zapatillas con agua limpia y frótalas hasta eliminar cualquier rastro de suciedad (si están muy sucias, puedes añadir al agua tibia un poco de jabón neutro). Realiza el lavado por dentro y por fuera de tus zapatillas, sin olvidar el menor rincón
- deja secar completamente tus zapatillas en un lugar seco, alejadas de fuentes de calor o de luz directa
- termina con un tratamiento protector nutritivo si tus zapatillas son de cuero
- una o dos veces al año, finaliza aplicando un producto repelente al agua, también llamado "impermeabilizante" - deja secar al aire libre y guarda en un lugar seco y ventilado, protegido del polvo
Ya tienes todas las claves y sabes perfectamente cómo limpiar y mejorar la vida útil de tus zapatillas de senderismo. Para descubrir más sobre las zapatillas de senderismo, sigue nuestra guía completa.