Elegir zapatillas de trail running adaptadas al terreno
La elección de tus zapatillas de trail running depende en gran medida del terreno por el que vayas a correr. Cada tipo de superficie presenta retos específicos, y es crucial elegir un calzado que te ayude a superarlos.
Terreno blando y embarrado
Para terrenos embarrados, se recomienda elegir zapatillas de trail running con tacos pronunciados y espaciados. Estos tacos permiten evacuar eficazmente el agua y el barro, reduciendo el riesgo de resbalones. También evitan que el barro se acumule en la suela, lo que aumentaría el peso de la zapatilla y dificultaría la carrera.
Un buen agarre es esencial en este tipo de terreno para mantener la estabilidad sobre superficies resbaladizas. Al apostar por modelos con una evacuación óptima del agua, te asegurarás una tracción superior y una comodidad total incluso en las condiciones más embarradas.
Terreno rocoso y técnico
Para terrenos rocosos y técnicos, es fundamental garantizar una buena rigidez y sujeción del pie. La presencia de una puntera reforzada en la zapatilla también es clave para proteger los pies de los golpes contra las rocas. Opta por suelas blandas que ofrezcan mejor agarre en superficies duras e irregulares. Ojo también con no priorizar en exceso el ahorro de peso a expensas de la protección y la durabilidad. Una zapatilla de trail running para terreno técnico debe ofrecer una excelente estabilidad lateral para evitar torceduras y otras lesiones debidas a un mal apoyo en terrenos accidentados.
Ten en cuenta que no se recomienda correr con zapatillas de trail running por asfalto.

Tener en cuenta la distancia recorrida y el objetivo
Distancias cortas (menos de 20 km)
Para distancias cortas, prioriza zapatillas ligeras y reactivas. Permiten una pisada dinámica y rápida, ideal para ritmos vivos. Estas zapatillas suelen contar con menos amortiguación, lo que las hace más sensibles y permite un mejor tacto del terreno, favoreciendo así el máximo rendimiento.
Distancias medias (20 - 50 km)
Para distancias medias, conviene optar por zapatillas de trail running polivalentes. Ofrecen un buen equilibrio entre ligereza, confort y amortiguación, permitiendo afrontar tiradas más largas sin renunciar al rendimiento. También deben garantizar una buena protección y una sujeción adecuada para evitar la fatiga prematura y las lesiones. Los modelos polivalentes suelen diseñarse para rendir en gran variedad de terrenos, lo que los convierte en una excelente opción para carreras mixtas.

Largas distancias (más de 50 km) y ultra-trails
Para largas distancias y ultra-trails, elige modelos con más refuerzos y amortiguación. Estas zapatillas alivian tus pies y reducen la fatiga. También ofrecen una mejor protección y un soporte mayor para afrontar terrenos variados y técnicos. Las zapatillas para ultra-trail running están diseñadas para ofrecer la máxima durabilidad y protección contra los elementos, manteniendo un buen nivel de confort durante largos periodos.
Objetivos de ocio vs. rendimiento
Si tu objetivo es correr por placer o estás empezando en el trail running, prioriza la comodidad con una buena amortiguación y polivalencia. Para quienes buscan el rendimiento, una zapatilla ligera, dinámica y con un ajuste preciso será su mejor aliada. Las zapatillas de rendimiento están diseñadas para maximizar la velocidad y la eficiencia de la zancada, con materiales más ligeros y tecnologías avanzadas para ofrecer una ventaja competitiva.

¿Qué drop elegir?
El drop es la diferencia de altura entre el talón y la puntera de la zapatilla. Elegir el drop adecuado es crucial para evitar molestias y lesiones.
Drop bajo
Un drop bajo, generalmente inferior a 6 mm, favorece una pisada más natural y una entrada de mediopié. Esto puede fortalecer los músculos de la pantorrilla y mejorar la eficiencia de la zancada. Sin embargo, la transición hacia un drop bajo requiere un periodo de adaptación para evitar lesiones.

Drop medio
Un drop medio, situado entre 6 mm y 8 mm, es la opción más habitual. Ofrece un buen equilibrio entre amortiguación y estabilidad, adaptándose a la mayoría de tipos de pisada. Es la elección ideal para zapatillas polivalentes aptas para una gran variedad de terrenos y distancias. Las zapatillas con drop medio permiten una transición más suave para los corredores habituados a drops más altos, al tiempo que ofrecen una sensación de carrera natural.
Drop alto
Un drop alto, superior a 8 mm, suele ser el preferido por los corredores que talonan al impactar con el suelo. Ofrece una buena amortiguación en el talón y puede reducir el impacto sobre las articulaciones. No obstante, puede limitar la fluidez de la zancada. Los corredores de montaña que hacen ultra-trail running o tienen molestias en el tendón de Aquiles suelen decantarse por zapatillas con drops altos, ya que ofrecen protección extra en largas distancias absorbiendo los impactos y reduciendo la fatiga muscular.
Para adaptarte a cualquier situación o para una transición progresiva, descubre las Cimalp 864 DROP EVO y sus 3 plantillas con drop evolutivo de 8, 6 y 4 mm.

¿Zapatillas de trail running impermeables o no?
A primera vista, una zapatilla de trail running con membrana impermeable aporta confort al mantener los pies secos pese a la humedad del terreno y los posibles charcos. Sin embargo, aunque la membrana deje salir el vapor de agua, no es tan transpirable como una zapatilla de mesh a la hora de evacuar el sudor.
Y sobre todo: en caso de lluvia intensa, el agua entrará en la zapatilla escurriendo por las piernas. La impermeabilidad de la membrana se convertirá entonces en un inconveniente al impedir la salida del agua, y la zapatilla tardará mucho más en secarse que un modelo de mesh ultra transpirable. Por tanto, no siempre es una buena idea decantarse por zapatillas de trail running impermeables.

¿Qué talla elegir?
Se recomienda elegir zapatillas de trail running más grandes que tu talla habitual. Al correr, sobre todo en largas distancias, los pies tienden a hincharse. Una zapatilla de tu talla al inicio de la carrera puede quedarse pequeña y resultar dolorosa a mitad de camino. Además, los calcetines de trail running suelen ser más gruesos que los de calle. Para una comodidad óptima, debes poder meter dos dedos entre el talón y la parte trasera de la zapatilla al probártela. Asegúrate también de probar las zapatillas en subida y en bajada para comprobar que ofrecen una buena sujeción y no provocan puntos de presión molestos.
Tener en cuenta la propia morfología
Los corredores de mayor peso deberán elegir una zapatilla de trail running más reforzada con más amortiguación para mayor comodidad y para proteger sus articulaciones. Los pesos ligeros preferirán un par de zapatillas que combine reactividad y ligereza. Un corredor pesado desgastará sus zapatillas más rápido que un peso pluma, lo que supone un factor a tener en cuenta. Es importante elegir una zapatilla que ofrezca un buen soporte y una protección adecuada para tu morfología, con el fin de prevenir lesiones y asegurar un rendimiento óptimo.
Por último, analiza tu tipo de pisada. Existen tres tipos principales: neutra, supinadora y pronadora. Se corresponden con tus apoyos y se pueden comprobar observando el desgaste de tus zapatillas de running actuales:
- Neutro/universal: desgaste uniforme
- Supinador: desgaste de la suela en la parte exterior
- Pronador: desgaste de la suela en la parte interior
Para identificar tu pisada, conviene fijarse exclusivamente en las zapatillas de correr y no en el calzado de calle. Un análisis biomecánico de la pisada realizado por un profesional también puede ayudarte a determinar el tipo de zapatilla que mejor se adapta a tu forma de correr.
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