Durante las salidas a plena naturaleza, los senderistas rara vez piensan en los peligros de las garrapatas. Sin embargo, estos pequeños parásitos pueden transmitir enfermedades y es por ello necesario tomar todas las precauciones para evitarlos. Aquí tienes algunos consejos para protegerte de las garrapatas en el senderismo.
¿Cuáles son los riesgos relacionados con las garrapatas?
La principal razón por la que hay que protegerse de las garrapatas en el senderismo tiene que ver con las enfermedades. En efecto, la borreliosis de Lyme, también conocida como enfermedad de Lyme, está causada por una bacteria, la Borrelia. Esta se transmite del parásito infectado al ser humano. Si no se trata rápidamente, puede convertirse en una enfermedad crónica e incurable. Provoca en particular dolores musculares, articulares y trastornos neurológicos.

Además de la enfermedad de Lyme, las garrapatas pueden transmitir la encefalitis transmitida por garrapatas (TBE). Este virus, presente sobre todo en Europa central y del Este, se caracteriza por síntomas gripales, a veces seguidos de trastornos neurológicos (meningitis, encefalitis). Si haces senderismo con frecuencia en zonas de riesgo, la vacuna contra el TBE puede ser una buena alternativa.
¿Dónde se esconden las garrapatas?
Si acabas de empezar a hacer senderismo, debes saber que las garrapatas viven principalmente en zonas boscosas y húmedas. Por lo tanto, es posible encontrarlas en bosques, lindes de bosques, claros o bordes de senderos. En general están presentes en la hierba alta. También puedes encontrarlas en jardines y parques urbanos.

Para encontrar un huésped, las garrapatas salen de la tierra y trepan por la hierba alta. Esperan a que un humano o un animal pase cerca para agarrarse. Luego suben por el cuerpo en busca de piel y sangre.
Las garrapatas son sensibles a la temperatura. Raramente se observan en invierno, pero son muy activas desde el regreso de los buenos días. Por lo tanto, puedes encontrarlas entre la primavera y el otoño, generalmente de abril a octubre.
Nuestros consejos para protegerse de las garrapatas en el senderismo
La mejor manera de protegerse de las garrapatas en el senderismo consiste en llevar ropa larga. Opta por pantalones de senderismo o pantalones convertibles en short. Tienen la ventaja de transformarse fácilmente, por lo que puedes estar protegido en las zonas de riesgo y luego disfrutar de la ligereza del short. Para la parte superior del cuerpo, puedes elegir camisetas de senderismo o camisas de manga larga.
Para evitar que las garrapatas puedan alcanzar tu piel, la técnica consiste en meter tu parte superior dentro del pantalón y el pantalón dentro de los calcetines. No dudes tampoco en llevar zapatillas cerradas y gorras y sombreros de senderismo. Opta también por prendas de color claro, que permiten localizarlas mejor.
Para ahuyentar las garrapatas, no dudes en usar repelentes que contengan DEET (al menos un 20 %), icaridina o citriodiol. No olvides salir a hacer senderismo con un quitagarrapatas. Evita las zonas de riesgo en la medida de lo posible y camina por el centro de los senderos. En caso de picnic, lleva también una manta para poner en el suelo.
Por último, acuérdate de inspeccionarte rápidamente durante las pausas de tu salida. Una vez de regreso en casa, examina cada rincón de tu cuerpo, especialmente las zonas preferidas de las garrapatas (axilas, pliegues de la rodilla, ingle, ombligo, cuero cabelludo, detrás de las orejas…). No olvides tampoco inspeccionar a tus hijos, tus animales y tu ropa.

¿Qué hacer en caso de mordedura de garrapata?
Después de una salida a la naturaleza, es posible que descubras una garrapata en tu cuerpo. En ese caso, mantén la calma: es fácil retirarla de forma segura. Para ello, hazte con un quitagarrapatas. Pásalo por debajo del cuerpo del parásito y gíralo delicadamente en sentido contrario a las agujas del reloj.
Si no tienes un quitagarrapatas, es posible extraerla con unas pinzas. En ese caso, debes tomarla lo más cerca posible de la piel y retirarla de manera vertical. Si una parte de la garrapata queda atrapada, consulta a un médico o a un farmacéutico.
Una vez retirada la garrapata, es importante desinfectar la mordedura con un antiséptico. Aunque una extracción rápida limita considerablemente el riesgo de transmisión de la enfermedad de Lyme, debes vigilar la mordedura durante un mes. Si aparece una mancha roja en forma de diana que se extiende en círculo, probablemente se trate de un eritema migratorio. En ese caso, debes consultar a un médico, que te prescribirá un tratamiento antibiótico si es necesario.
Siguiendo todos estos consejos, es relativamente sencillo protegerse de las garrapatas en el senderismo. Si sales con niños, recuerda vestirlos de forma adecuada e inspeccionarlos bien después de cada salida. En caso de duda, no dudes en consultar a un profesional de la salud. ¡Buen paseo!