Suiza es un auténtico paraíso para los apasionados de la montaña. Con sus panorámicas espectaculares, sus senderos perfectamente señalizados y sus cumbres míticas, el país atrae cada año a miles de senderistas y alpinistas. Ya sea para una aventura exigente en alta montaña o una travesía más asequible a ritmo moderado, los Alpes suizos ofrecen una gran variedad de trekkings adaptados a todos los niveles. Aquí tienes seis rutas imprescindibles para descubrir Suiza de otra manera.
#1 Alta Ruta Chamonix-Zermatt: entre leyendas y glaciares
Este trekking une dos capitales emblemáticas del alpinismo: Chamonix y Zermatt. Sigue una ruta de altura a través de los macizos glaciares del Valais y del Mont Blanco. Este recorrido está dirigido a senderistas experimentados o a practicantes de esquí de travesía, según la temporada. Atraviesa collados situados a más de 3000 metros y permite admirar cumbres icónicas como el Mont Blanco, el Grand Combin o el Cervino.

La ascensión al Pigne d’Arolla es uno de los momentos fuertes de la ruta. La progresión en glaciar, el aislamiento y la belleza del entorno lo convierten en un trekking exigente, que conviene afrontar con una buena preparación física y el acompañamiento de un guía profesional si es necesario.
#2 Alta Ruta del Oberland: inmersión en plena naturaleza
En el cantón de Berna, el Oberland descubre algunas de las cumbres más altas de Suiza. El Eiger, el Mönch y la Jungfrau dominan un macizo salvaje, marcado por imponentes glaciares como el de Aletsch, el más extenso de Europa.

Esta travesía glaciar se realiza en varias jornadas, a menudo en esquí de montaña o con crampones. Requiere un buen nivel de autonomía en montaña. Los refugios permiten avanzar de valle en valle en un entorno alpino intacto. El paso por el Kranzberg regala una panorámica grandiosa de los Alpes berneses. Un trekking hecho a medida para la aventura.
#3 Tour del Cervino: un clásico accesible sin material técnico
El Cervino, o Matterhorn, domina la frontera italo-suiza. Esta cumbre piramidal fascina a los alpinistas desde hace generaciones. El tour del Cervino permite rodearlo por completo haciendo senderismo, siguiendo senderos señalizados que cruzan collados de altura y atraviesan los valles alpinos más emblemáticos.

El itinerario se desarrolla a lo largo de unos diez días, con noches en refugios o albergues de etapa. Los paisajes combinan prados alpinos floridos, glaciares y bosques de alerces. Este trekking no exige conocimientos de alpinismo, lo que lo hace accesible para senderistas habituales con buena forma física. Los collados de Collon y Teodulo marcan los puntos clave de la ruta.

#4 Corona Imperial: panorámica de excepción sobre los gigantes del Valais
La Corona Imperial reúne varias cumbres emblemáticas en torno a Zinal y Arolla. El Bishorn (4153 m) y el Blanco de Moming son los principales objetivos de este trekking, con vistas excepcionales a la Dent Blanca, el Weisshorn o el Zinalrothorn.

Este trekking está pensado para senderistas con una primera experiencia en alpinismo. Incluye pasos por glaciar, noches en refugio y desniveles importantes. Permite descubrir una vertiente más salvaje y reservada de los Alpes del Valais, en una atmósfera mineral y grandiosa. El ambiente recuerda en ocasiones al del Himalaya, con cordilleras que se pierden en el horizonte.
#5 Las cimas del Monte Rosa: inmersión en altura
El macizo del Monte Rosa reúne diez cumbres de más de 4000 metros. Este trekking de altura transcurre entre Suiza e Italia, con la ascensión a varias cimas accesibles para alpinistas experimentados.

El itinerario incluye noche en el refugio Margherita (4554 m), el más alto de Europa. La gran altitud, la progresión sobre glaciar y las exigentes condiciones meteorológicas hacen de este un trekking reservado a senderistas experimentados. A cambio, las panorámicas sobre el Lyskamm, el Castor o el Parrotspitze son de una belleza excepcional. Una aventura obligatoria en la lista de cualquier amante de la alta montaña.
#6 Travesía del Jura Valdense: naturaleza y libertad en una travesía accesible
Para quienes buscan una aventura más accesible, la travesía del Jura valdense ofrece una excelente alternativa. Este trekking recorre el parque natural regional del mismo nombre a lo largo de varios días de marcha en plena naturaleza, con poco desnivel y una señalización muy clara.

El sendero combina bosques, crestas despejadas y prados. Ofrece vistas abiertas al lago Lemán, a los Alpes y a veces hasta los Vosgos. La ascensión al Mont Tendre (1679 m), el punto culminante del Jura suizo, es uno de los momentos cumbre de esta ruta. El recorrido puede realizarse en total autonomía, haciendo vivac, o en modalidad semi-asistida con alojamiento en albergues. Un trekking ideal en familia o para quienes buscan ambientes tranquilos.
Elegir el trekking adecuado en Suiza según tu nivel
Suiza ofrece una variedad única de rutas. Para principiantes, la travesía del Jura o el tour del Cervino permiten sumergirse en paisajes espectaculares sin compromiso técnico. Para los montañeros experimentados, las altas rutas de Valais y del Oberland plantean desafíos a la altura de su reputación.
Cada itinerario ofrece una atmósfera única: soledad de los glaciares, pasos de cresta, valles alpinos floridos o refugios colgados frente a cuatromiles.