La impermeabilidad y la transpirabilidad de las prendas son términos utilizados a menudo en las descripciones de prendas técnicas como las chaquetas impermeables. Pero pocas personas saben realmente qué significan. Aunque no es muy complicado, es necesario repasar algunas explicaciones técnicas que te aclararán estos conceptos y te ayudarán a elegir la prenda adaptada a tus necesidades.

La impermeabilidad de una prenda
La impermeabilidad de un tejido o de una membrana es la capacidad de este tejido para impedir la penetración del agua.
La impermeabilización se obtiene asociando una membrana al tejido o mediante un recubrimiento sobre este. Para medir la eficacia de la impermeabilidad de un tejido y cuantificarla, se procede de la siguiente manera.
Se coloca el tejido bajo una columna de agua y se determina a partir de qué altura de agua pasan las primeras gotas a través del tejido. Cuanto mayor sea la altura de agua necesaria, más impermeable será el tejido.

La unidad utilizada para medir la impermeabilidad de un tejido es el Schmerber.
Un Schmerber corresponde así a una altura de agua de 1 mm. Por lo tanto, una prenda que tiene un valor de impermeabilidad de 10 000 Schmerber resiste a una columna de agua de 10 000 mm antes de dejar pasar el agua, ¡es decir, 10 m de agua! Se considera generalmente que una prenda es totalmente impermeable a partir de 20 000 Schmerber, pero un resultado de 10 000 Schmerber ya es garantía de una impermeabilidad muy eficaz.
Comprenderás fácilmente que la impermeabilidad es esencial para cualquier situación de lluvia, nieve o actividad en un entorno húmedo. La impermeabilidad también es una garantía de resistencia al viento fuerte, lo que además protege de la sensación de frío.
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La transpirabilidad de una prenda
La transpirabilidad es la capacidad de un tejido o de una prenda para evacuar el vapor de agua. Al tener una buena transpirabilidad, un tejido limitará considerablemente la acumulación de la condensación del vapor de agua en el interior de la prenda. El vapor de agua en el interior de una prenda se debe esencialmente al sudor y a la diferencia de temperatura con el aire húmedo que penetra en la prenda.
En función de la vestimenta y del entorno, nuestro cuerpo en reposo desprende aproximadamente 0,06 litros de agua por hora. En caso de esfuerzo ligero, se pasa rápidamente a 0,5 litros de agua por hora. Si el esfuerzo es intenso, un litro o más.
Para proteger el cuerpo contra el enfriamiento o un calentamiento excesivo, la permeabilidad de un material al vapor de agua es sumamente importante para la rápida evacuación de la humedad.

Un tejido que garantiza una buena transpirabilidad limita la condensación del vapor de agua en el interior de la prenda. Así facilita la evacuación del sudor y mantiene el cuerpo seco.
Una buena transpirabilidad facilitará la evacuación del sudor y mantendrá el cuerpo y la ropa secos. Así, sentirás más comodidad y menos sensación de frío. En efecto, la piel húmeda se enfría más rápido, queda rápidamente en una situación de vulnerabilidad y ya no se calienta de forma natural.
Medición MVTR
Hay varias formas de medir la transpirabilidad de un producto, pero hay una utilizada principalmente por las marcas francesas de ropa.
La medición MVTR corresponde a la tasa de transmisión de vapor de agua. Calcula sencillamente la cantidad de agua (en forma de vapor) que el tejido deja pasar en 24 h.
Cuanto más alta sea esta cifra, mejor será la transpirabilidad del tejido.
La MVTR se expresa en g/m²/24 h: es decir, la cantidad de vapor de agua evacuada por una superficie de 1 m² de tejido en un día.
Un valor de 30 000 g/m²/24 h se considera señal de una prenda extremadamente transpirable y 20 000 g/m²/24 h el de una muy buena transpirabilidad. Con 10 000 una prenda se considera transpirable y poco transpirable si su resultado es de solo 5 000 g/m²/24 h.

La impermeabilidad y la transpirabilidad de las prendas: 2 características clave juntas
Es difícil combinar al mismo tiempo estas dos cualidades en una prenda. Por eso la investigación es fundamental para conseguir membranas cada vez más sofisticadas y el uso de técnicas punteras.
La membrana (o el recubrimiento) de un tejido contiene millones de poros microscópicos por cm². Estos deben ser lo bastante grandes para dejar escapar el vapor de agua (sudor), pero lo bastante pequeños para impedir el paso de la lluvia y de la humedad en el otro sentido. Este delicado equilibrio es el que se consigue con las membranas más recientes para ofrecerte prendas técnicas cada vez más cómodas.
Descubre también nuestro artículo sobre el cuidado de las prendas impermeables.