Si tienes experiencia en la montaña, sabes que salir a hacer senderismo sin una prenda de segunda capa y solo con una camiseta es poco prudente y nada recomendable. Antiguamente las opciones eran limitadas y a menudo se recurría a un jersey clásico o a una prenda cálida de algodón (desaconsejado). Hoy en día existe una enorme variedad de prendas técnicas y no siempre resulta fácil elegir. Aquí tienes una guía que te orientará sobre los distintos materiales para ayudarte en tu próxima compra.

Vamos a clasificar estas prendas por tipo de aislante, ya que es la propiedad principal que debes buscar: el material aislante retiene el calor corporal e impide que se disipe hacia el exterior. Es la mejor manera de mantenerse cálido con una prenda de segunda capa. No obstante, conviene prestar atención a las propiedades transpirables de esta capa, ya que también debe evacuar correctamente la humedad del sudor para no acumularla junto al cuerpo.
Los materiales utilizados en una prenda de segunda capa
Los forros polares
Las fibras polares suelen fabricarse a base de poliéster, PET (tereftalato de polietileno) y/u otras fibras sintéticas (algunas de ellas, en ocasiones, recicladas).
Los puntos fuertes de las fibras polares son:
• Muy transpirable.
• Se seca rápidamente y, en cualquier caso, más rápido que las fibras sintéticas, la lana o el plumón.
• Aísla incluso húmedo.
• Precio accesible
• Mantenimiento y lavado bastante sencillos.
• Buena resistencia a la abrasión y a los desgarros
Los puntos débiles son:
• Una relación aislamiento/peso intermedia: el polar es bastante más pesado en comparación con el plumón, el sintético y la lana.
• Poco compactable: más voluminoso que el plumón y las fibras sintéticas.
Las fibras polares se utilizan en las prendas que llevan su mismo nombre (chaquetas polares, disponibles habitualmente en pelo corto o largo), pero también en chaquetas softshell (una chaqueta flexible, aislante, cortavientos y repelente al agua: encontrarás más información en el artículo sobre chaquetas softshell). También existen pantalones, guantes y gorros de forro polar, y este material se emplea con frecuencia como forro interior en diversas prendas.
Además, las prendas de forro polar son prácticas y a menudo más asequibles que las prendas con otros aislantes. Por eso, muchos montañeros las eligen tanto para salidas de un día como para travesías de varias jornadas, aunque no sean las opciones más técnicas o de mayor rendimiento.
Las fibras sintéticas
La gran mayoría de las fibras sintéticas están compuestas en gran parte por poliéster y se fabrican intentando imitar las propiedades del plumón natural.
Los puntos fuertes de las fibras sintéticas:
• Aíslan bien, incluso impregnadas de humedad.
• Se secan bastante rápido, aunque algo más lentas que los forros polares
• Más asequibles que el plumón natural
• Bastante buena relación aislamiento/peso
• Más compactables que los forros polares
• Mantenimiento bastante fácil.
Los puntos débiles:
• Relación aislamiento/peso inferior a la del plumón
• Menos compactables que el plumón y más voluminosos.
• Menor durabilidad a lo largo del tiempo que el plumón.
• Menos transpirables que el polar, el plumón y la lana.
Las fibras sintéticas se utilizan principalmente en chaquetas y chalecos acolchados. Las chaquetas de fibras sintéticas suelen requerir menos compartimentos que las de plumón, ya que las fibras sintéticas se desplazan menos y se mantienen mejor en su sitio.
Por tanto, es una buena elección para contar con una prenda bastante ligera y aislante sin pagar el precio del plumón, y para hacer frente al sudor y a la humedad exterior.
Los plumones
El plumón natural se compone de plumas de oca o pato; el plumón de oca suele considerarse de mayor calidad.
Los puntos fuertes del plumón:
• Excelente relación aislamiento/peso: muy ligero. Superior a otros aislantes.
• Muy compactable y de poco volumen.
• Excelente durabilidad.
Los puntos débiles:
• Bajo aislamiento cuando se moja o humedece.
• Se seca con bastante lentitud.
• Precio más elevado.
• Menos transpirable que el polar.
• Mantenimiento y lavado delicados.
• Algunas personas pueden presentar alergia.
El plumón se utiliza principalmente en prendas tipo chaquetas acolchadas. Las prendas de plumón están muy compartimentadas para mantener el relleno en su sitio y evitar que, al desplazarse, genere zonas sin plumón y, por tanto, sin un aislamiento adecuado. Por esta razón, todas las prendas de plumón natural presentan esa forma característica de paneles o pequeños compartimentos acolchados.
El plumón es un excelente aislante en condiciones secas. Las prendas de plumón deben priorizarse para el reposo o esfuerzos moderados para evitar que el sudor reduzca su rendimiento. También es fundamental asegurarse de que no se mojen, ya que en ese caso aislarán muy poco o nada en absoluto.
Las prendas de plumón son una excelente opción como segunda capa para abrigarse por la noche al terminar la etapa, en el refugio o cerca de la tienda. Permiten limitar el peso de la mochila y evitan tener que superponer capas de forros polares cuando hace mucho frío.
Los híbridos
Cada tipo de aislante por separado no es perfecto y presenta puntos débiles, lo que da lugar a materiales especializados pero poco polivalentes para distintos usos. Desde hace algunos años, los fabricantes desarrollan fibras híbridas o tejidos que combinan varios materiales. El objetivo es directo: combinar las ventajas de cada tejido mitigando sus puntos débiles y ofrecer productos con una relación calidad-precio atractiva para el usuario.
Existen muchos tipos de híbridos:
• Plumón con tratamiento hidrófugo para limitar su principal inconveniente: que aísla poco o nada cuando se humedece. Aun así, sigue sin ser tan eficaz en este aspecto como otros materiales.
• Prendas de plumón sintético. La idea es disponer de un producto de alto rendimiento a un precio accesible. Tan cálido como el plumón natural, este tipo de plumón sintético, como el Primaloft por ejemplo, resulta muy práctico al ser altamente compactable: es el aislamiento sintético más cálido y ligero del mundo.
• Forros polares de lana y fibras sintéticas para aportar resistencia y elasticidad al confort térmico de la lana.
• Polares cortavientos y repelentes al agua: los famosos softshells. Son un híbrido entre una segunda y una tercera capa. Se trata de chaquetas sumamente polivalentes e ideales para múltiples actividades, ya que a menudo integran una fina membrana exterior flexible y repelente al agua que aísla de lloviznas y precipitaciones ligeras. Esto las convierte en chaquetas versátiles y explica el gran éxito de las prendas softshell.
Es evidente que la segunda capa o la fibra perfecta no existe (o todavía no), pero cada una cuenta con ventajas específicas que conviene conocer para acertar en la elección según el uso previsto y la compatibilidad con las prendas que ya tienes. Ahora dispones de las claves esenciales para valorar las características técnicas antes de comprar y equiparte adecuadamente para salir a la montaña con total tranquilidad.