A la hora de elegir una prenda de montaña, los términos softshell y hardshell surgen con frecuencia. Corresponden más bien a un concepto textil. Pero, ¿cómo diferenciarlos y para qué condiciones? Te lo explicamos en unas pocas líneas.
Las características de las prendas Softshell
El término Softshell se utiliza con frecuencia para referirse a pantalones, chaquetas y otras capas exteriores de protección para actividades al aire libre. Sus principales características son:
- la polivalencia
- el aporte térmico
- la transpirabilidad
- el tejido repelente al agua

El Softshell es ideal para las actividades al aire libre, pero tiene un inconveniente: no es adecuado para lluvias intensas, porque su tejido no es 100 % impermeable, especialmente en las costuras. Aun así, su practicidad y versatilidad para el senderismo están más que demostradas. La chaqueta softshell es un excelente cortavientos y ayuda a mantenerte cálido.
Las características de las prendas Hardshell
Las prendas Hardshell son perfectas y recomendadas como 3.ª capa. Equipadas con un tejido con membrana, son a la vez impermeables y transpirables. Ofrecen una gran eficacia en condiciones extremas en montaña.
En resumen, estas son las características técnicas de las Hardshell:
- Máxima impermeabilidad en caso de lluvia intensa
- Resistencia a la abrasión
- Cortavientos
El único inconveniente que puede presentar una chaqueta Hardshell es la transpirabilidad. Encontrar el equilibrio entre la impermeabilidad y la transpirabilidad de una membrana es, de hecho, uno de los retos del sector textil outdoor.
Descubre también nuestros consejos para elegir bien tu pantalón de senderismo.
Chaqueta Softshell o Hardshell: ¿cuál elegir?
Elegir entre una chaqueta Hardshell y una Softshell depende sobre todo de las condiciones meteorológicas a las que te enfrentarás y del uso que le darás. La Hardshell destaca en entornos húmedos y difíciles, mientras que la Softshell ofrece confort térmico y versatilidad en condiciones más suaves.
Chaqueta Softshell: para el confort térmico y la polivalencia
La Softshell es la solución perfecta para actividades intensas en condiciones frescas y con poca humedad. Cumple a la vez la función de segunda y tercera capa.

Al ofrecer un excelente aislamiento térmico, una gran transpirabilidad y una buena resistencia al viento, proporciona un confort óptimo para deportes como la bicicleta de montaña, el esquí de montaña o el senderismo en climas fríos pero secos. Su material suave y elástico favorece una gran libertad de movimiento, a expensas de una impermeabilidad total. Por tanto, debe evitarse en caso de lluvia intensa o nieve continua.
Acertar con la primera capa es más fácil si sabes qué camiseta de senderismo elegir.
Chaqueta Hardshell: para protegerse de las inclemencias del tiempo
La Hardshell es imprescindible si tienes que enfrentarte a condiciones climáticas extremas: lluvia incesante, tormentas de nieve o vientos violentos. Te protege por completo gracias a su membrana impermeable, manteniéndose lo suficientemente transpirable como para evitar la acumulación de sudor durante esfuerzos prolongados.

Es una opción ideal para expediciones largas, rutas a gran altitud o salidas a la montaña en las que el tiempo puede ser impredecible. Una chaqueta Hardshell suele ser más ligera y compactable que una Softshell. En cambio, no aporta calor, por lo que tendrás que combinarla con una chaqueta polar para conseguir un buen aislamiento térmico.
Además, su transpirabilidad es menor que la de una chaqueta Softshell, lo que puede hacer menos cómoda la práctica de actividades exigentes. En Cimalp, el equipo de I+D ha estudiado a fondo este problema para ofrecer la mayor comodidad posible en las actividades al aire libre. Así, la marca francesa ha logrado equilibrar impermeabilidad y transpirabilidad con Ultrashell, su tecnología patentada.
¡Aquí tienes nuestras explicaciones en vídeo!