De vuelta de expedición en la cordillera de Vilcanota, Perú.
Su pasión por los Andes nació hace más de 10 años, durante un año de viaje de mochilero por Latinoamérica. Desde entonces, Stéphane no ha dejado de compartir esa pasión de dos maneras: mediante la fotografía (www.yunka-images.com) y la organización de trekkings y expediciones (www.yunka-trek.com). Hoy tiene su campo base en Cusco, Perú, donde vive gran parte del año.
Cimalp: Stéphane, ¿cuál ha sido para ti uno de los momentos cumbre de tu temporada 2014 en los Andes?
Stéphane:
El pasado junio organizamos una larga expedición por la cordillera de Vilcanota para un grupo de 4 clientes. Duró 14 días en total. Vilcanota está cerca de Cusco y forma una especie de último baluarte glaciar antes de descender hacia las tierras bajas amazónicas. En mi opinión, es una de las cordilleras más salvajes de Perú. Se conoce sobre todo por un trekking que se ha hecho popular: la vuelta al Ausangate (5 días). Por supuesto, esta cordillera ofrece un sinfín de posibilidades y numerosos itinerarios. La expedición tuvo dos etapas: primero, una larga travesía por las cordilleras vecinas de Ccallangate y Vilcanota; después, como culminación, la ascensión al nevado Ausangate (6 383 m). Antes de intentar esta ascensión, cruzamos 5 pasos a más de 4 800 m y subimos una cumbre cercana por una ruta no técnica, el Huayruro Punco (5 350 m), para completar nuestra aclimatación a la altitud y llegar en buenas condiciones físicas a la ascensión principal.
Cimalp: ¿Cómo se gestiona la logística de una expedición así?
Stéphane:
Por su carácter aislado y completamente salvaje, la cordillera no ofrece posibilidad de abastecimiento en ruta. Salimos de Cusco en autosuficiencia total durante todo el recorrido, acompañados por arrieros amigos del pueblo de Tinqui: 3 arrieros y 10 mulas. Un cocinero de trekking también formaba parte de la expedición. La alimentación es crucial en este tipo de rutas largas. Intentamos salir de Cusco con el máximo de producto fresco y el cocinero se encarga de variar los menús para garantizar el aporte energético necesario en cada momento clave del día. Nuestros guías de alta montaña (UIAGM) se unieron al grupo en el campo base del Ausangate el día 10.

Cimalp: ¿Cómo fue la ascensión al Ausangate?
Stéphane:
La ascensión se realiza en 3 etapas: la aproximación al campo base (4.750 m), al que llegamos tras el trekking; la subida al campo alto (o campo morrena) a 5.450 m, y el ataque a cumbre. Para este último salimos del campo morrena hacia medianoche. Desde allí avanzamos por un terreno incómodo a través del borde de la morrena, formado por bloques de roca imponentes. Pisamos por fin el glaciar a unos 5.600 m para afrontar una fuerte pendiente (50 a 55°). Las cuerdas fijas instaladas previamente facilitaron el avance hasta el primer collado a 6.000 m. Nos esperaba después una larga diagonal casi llana (3 horas) hasta el segundo collado y la arista cimera. Un último tramo aéreo pero equipado con cuerdas fijas da acceso a la cumbre del Ausangate, a 6.383 m. Alcanzamos la cima a las 08:30 h. El descenso se hace por la misma ruta (+6 h). La cumbre regala una panorámica impresionante hacia la vertiente amazónica, el valle de Cusco, las cordilleras vecinas (Ccallangate, Vilcabamba...) y el altiplano hasta donde alcanza la vista.
Cimalp:¿El equipamiento técnico es específico para un viaje de estas características?
Stéphane:
Programamos este tipo de expediciones entre junio y octubre. Para ascensiones técnicas como la del Ausangate, la mejor ventana meteorológica es junio, el mes más frío. Es invierno en los Andes: las noches son frías y secas, y los días, muy soleados. Por la noche, la temperatura puede bajar hasta los –15 °C. Durante el día, no es raro caminar en camiseta. Para la parte de trekking recomendamos el equipo habitual: abajo, botas de caña alta y pantalón técnico; arriba, ropa interior o camiseta técnica, un jersey polar y, sobre todo, una buena chaqueta impermeable y transpirable, que a menudo irá guardada en la mochila. Para la ascensión, además del equipo habitual de progresión glaciar —botas de carcasa rígida, crampones de 12 puntas, arnés y sus accesorios, 2 piolets técnicos y casco—, aconsejamos combinar chaqueta y pantalón de tipo hardshell para mejorar el aislamiento térmico.
Cimalp: ¿Qué productos de nuestra gama sueles utilizar en trekking?
Stéphane:
Por mi parte utilizo vuestro pantalón Stretch 3D Intrepide +. Combina ligereza, flexibilidad y secado rápido. En días fríos lo llevo junto a unas mallas térmicas para mayor protección. El corte es muy ajustado, pero la elasticidad (stretch) lo hace muy cómodo. También utilizo vuestra chaqueta softshell de 3 capas Dynamic 2: rendimiento impecable tras múltiples trekkings a lo largo de dos temporadas. Su membrana es muy eficaz y transpirable, y el forro interior de polar aporta una gran calidez, ideal para el amanecer o el final de la jornada. Destaca la capucha (desmontable), perfectamente integrada con la chaqueta. Una apuesta segura.
Para las ascensiones y la alta montaña, recomiendo como pantalón vuestra gama Softshell (tipo LAOS4) y para la parte superior una chaqueta de vuestra gama Ultrashell (tipo VINSON). Productos muy técnicos y perfectamente adaptados a un uso intensivo.
Cimalp: Por último, Stéphane, ¿cuáles son tus proyectos para la próxima temporada?
Stéphane:
Para conocer mejor la cordillera de Vilcanota, estamos preparando dos nuevos viajes de exploración para dentro de unos meses: uno hacia la cumbre del Ninaparaco (5 807 m), la cima sur del grupo del Pico Tres o Jatun Pampa; el otro, para encontrar una ruta de acceso mediante trekking desde la cuenca amazónica hasta esta misma cordillera.