El fast hiking es la actividad perfecta para los deportistas que quieren practicar una actividad dinámica e intensa. A medio camino entre el senderismo tradicional y el trail running, esta disciplina consiste en desplazarse rápida y ligeramente por terrenos técnicos. Para ello, un buen equipamiento de fast hiking es indispensable.
Lo que debes recordar:
- Las zapatillas de fast hiking son flexibles, ligeras y adherentes.
- Las prendas transpirables y técnicas son ideales para una actividad intensa.
- Una mochila compacta, ligera y bien organizada te permite llevar todo lo necesario sin depender de nadie.
- Algunos accesorios como bastones, un GPS o un botiquín de primeros auxilios son recomendables.
¿Cómo elegir unas zapatillas de fast hiking?
Las zapatillas de fast hiking son ligeras y flexibles. Ofrecen buen agarre, estabilidad y amortiguación para que puedas avanzar rápido por los senderos de montaña.

Para elegirlas bien, debes optar por un modelo que vaya del trail running al senderismo ligero. Se trata generalmente de zapatillas de caña baja, con una estructura flexible y una suela bastante blanda. Algunos deportistas prefieren sin embargo una caña mid para un mejor soporte del tobillo, a pesar de un peso ligeramente mayor.
Cimalp ha desarrollado la zapatilla perfecta para el fast hiking: la X-HIKING. También disponible en versión para mujer, es ligera, está diseñada para durar y se adapta a todos los terrenos. Gracias a su membrana impermeable y transpirable, su caña reforzada y su suela de gran adherencia, encontrarás el equilibrio perfecto entre comodidad, dinamismo y protección.
¿Qué ropa llevar para hacer senderismo rápido?
Para practicar fast hiking, necesitas ropa adecuada: ligera, transpirable y de secado rápido. Como en el senderismo tradicional, el sistema técnico de las tres capas es ideal para caminar a buen ritmo. Así puedes quitarte o ponerte una capa según el tiempo.
Para practicar fast hiking, puedes llevar una primera capa térmica o una camiseta transpirable bajo tus prendas de fast hiking, según la estación. Como segunda capa, lo ideal es un forro polar ligero o una softshell. Para la tercera, elige una chaqueta impermeable con membrana Ultrashell® o un cortavientos que te proteja. Ultraligeros y compactos, caben en la mochila y te protegen eficazmente cuando hace mal tiempo.

Para caminar a buen ritmo por los senderos, se recomienda llevar un short o un pantalón elástico y resistente. Si no tienes claro qué tiempo hará, lleva un pantalón cortavientos o con tratamiento repelente al agua. No olvides unos calcetines que eviten las rozaduras y sean transpirables, además de ropa interior sin costuras para mayor comodidad.
¿Qué tipo de mochila elegir?
La mochila es imprescindible para practicar fast hiking. Una mochila compacta y ergonómica te permite llevar lo esencial. Por eso, las mochilas de senderismo de 20 L o las mochilas de trail running son ideales para esta actividad. Son ligeras, cuentan con un sistema de carga ceñido a la espalda y una correa de compresión, y permiten acceder rápidamente a algunos compartimentos.
La autonomía es muy importante en el fast hiking. Con una mochila, puedes aguantar un día entero sin problema. Así puedes llevar comida, bebida, una chaqueta protectora o incluso un botiquín de primeros auxilios.
Aunque salgas por más de un día, una mochila de 20 litros puede ser suficiente. En el senderismo ligero, debes asegurarte de poder reabastecerte en el camino y alojarte en refugios. En caso contrario, es mejor prever otra organización.
¿Qué accesorios son útiles para el fast hiking?
Para completar tu equipamiento de fast hiking, se recomiendan varios accesorios. En primer lugar, los bastones mejoran el equilibrio, alivian las articulaciones y ayudan a mantener el ritmo. Elige modelos plegables y ligeros, de carbono o aluminio.

La hidratación y la nutrición son esenciales en el fast hiking, incluso en las salidas cortas. Lleva frascos o una bolsa de hidratación y snacks energéticos. Te permitirán recargar energía con total autonomía.
Para protegerte del sol, hay que prever gafas de sol, una gorra o un buff y crema solar. En caso de frío, especialmente en altitud, agradecerás haber llevado guantes finos y un gorro ligero.
Lleva siempre un mapa IGN o un GPS así como una brújula para orientarte. Para mayor seguridad, piensa también en llevar un teléfono cargado, una batería externa, un silbato, una linterna frontal, una navaja suiza, una manta de supervivencia y un botiquín de primeros auxilios.
El equipamiento de fast hiking debe ser a la vez técnico, ligero y funcional. Gracias a ello, disfrutarás de los placeres de la montaña de forma más libre, más dinámica, pero también con total seguridad. Solo te queda equiparte y salir a los senderos.
Fotógrafo: ©Delphine Danielou