¿Planeas irte a esquiar este invierno y temes pasar frío en las pistas? Entonces, estás en el lugar adecuado para encontrar todos los consejos sobre cómo vestirte para no volver a pasar frío, conservando al mismo tiempo el confort y la libertad de movimiento. Descubre con nosotros cómo puedes componer fácilmente el
equipamiento de esquí ideal ¡y disfrutar de las pistas en unas pocas semanas!
El sistema de 3 capas para no pasar frío en el esquí
Para el esquí, lo ideal es aplicar el
sistema de 3 capas. Es el que te garantizará impermeabilidad, transpirabilidad, calor y confort. Hay que empezar con una prenda interior técnica que sirve para mantener tu calor corporal cerca de la piel y evacuar la transpiración. Después, selecciona una segunda capa que te asegure un buen aislamiento térmico. Por último, la capa exterior será una chaqueta impermeable con o sin forro, esencialmente para protegerte de las inclemencias del tiempo (nieve, viento).
A continuación, podrás completar tu equipamiento de esquí con un pantalón de esquí, guantes, un braga de cuello, calcetines de esquí y un pasamontañas o incluso un casco.
La ropa interior de esquí
El
ropa interior de esquí es la pieza esencial para tu confort en la práctica del esquí. Debe llevarse como primera capa, sobre la piel, y tiene que estar fabricada con materiales que aporten calor y evacúen la humedad. Así, tu cuerpo se mantiene cálido y seco. Puedes elegir ropa interior de esquí cálida en lana merino, naturalmente antiolor, o en material sintético para una evacuación de la humedad más eficaz. La ropa interior de esquí también debe ser elástica, con costuras planas o sin costura, para limitar las rozaduras y ofrecer un confort máximo.
La prenda de segunda capa
Lo esencial para esta segunda capa es contar con una prenda con un alto poder aislante desde el punto de vista térmico. Encontrarás así sudaderas de esquí afelpadas con o sin capucha, y
chaquetas polares de esquí muy eficaces contra el frío, chaquetas extracálidas y finas para aportar un aislamiento perfecto.
Puedes elegir entre modelos con media cremallera, cremallera completa, cuello alto o semicuello según tu gusto y tus costumbres. También puedes optar por modelos con capucha para una protección eficaz de la cabeza.
La chaqueta de esquí
Para elegir la chaqueta de esquí ideal debes prestar atención a dos cosas. En primer lugar, la impermeabilidad y luego la transpirabilidad. Esto te dará un excelente confort y te protegerá de la humedad y del viento frío. En cuanto a la impermeabilidad, hay que optar por membranas que resistan 20 000 mm de agua: ese es el valor adecuado para tener la certeza de que nunca penetrará agua ni nieve.

Otros detalles también deben llamar tu atención, como la presencia de faldones paranieve, un limpiaviseras, bolsillos interiores, una capucha integrada o incluso un sistema de seguridad RECCO® integrado en caso de avalancha. Por último, no dudes en elegir una chaqueta con un look atractivo y moderno: ¡siempre viene bien sentirse a la moda cuando bajas las pistas negras!
El pantalón de esquí
Tu
pantalón de esquí deberá combinar una buena impermeabilidad para protegerte de la humedad, un buen stretch para darte una buena libertad de movimiento y también un buen aislamiento contra el frío para protegerte de las bajas temperaturas. Encontrarás pantalones de esquí con una estructura de tres capas que es la más indicada para ofrecerte un verdadero confort sin molestias.
Los demás elementos de tu equipamiento para no pasar frío en el esquí
Cuando quieras elegir tu equipamiento de esquí, no debes descuidar ciertos detalles. Muchos elementos más pequeños y aparentemente más anodinos que las prendas mencionadas anteriormente tienen, sin embargo, una gran importancia.
Así, es el caso, por ejemplo, de los
guantes de esquí o calcetines de esquí. No salgas a las pistas con calcetines básicos, sino equípate con calcetines específicos que te aportarán un confort acogedor y, por qué no, con refuerzos en la espinilla y zonas de sujeción bien distribuidas para no cansar el pie a lo largo de las horas.

Del mismo modo, un buen par de guantes ergonómicos y cálidos será esencial para tu práctica. También deben tener una buena impermeabilidad para no impregnarse de la humedad de la nieve en cada caída y protegerte eficazmente.

Un braga de cuello o un pasamontañas también pueden completar tu equipamiento de esquí para protegerte del frío y ofrecerte un verdadero confort extra. Además de su estilo y tendencia, pueden aportar un auténtico plus y te protegerán en una zona del cuerpo muy expuesta. Es en la cabeza donde más calor pierdes, por lo que es ahí donde más expuesto estás al frío y donde las sensaciones de frío (y sus consecuencias) pueden ser más importantes. Unos grados extra y un poco de confort nunca están de más y seguro que también perfeccionarán tu look en las pistas.