La marcha nórdica aporta numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. Aunque esta actividad deportiva al aire libre es accesible para todos, es importante estar bien informado, especialmente sobre los aspectos negativos, antes de empezar. De este modo, podrás iniciarte con mayor tranquilidad. Esto es lo que necesitas saber sobre los inconvenientes de la marcha nórdica.
Puntos clave:
- La coordinación de los movimientos es fundamental para poder practicar la marcha nórdica sin lesionarse.
- Esta actividad puede estar contraindicada para personas que padecen artrosis, poliartritis o lumbalgia.
- Las personas con problemas de equilibrio deben evitar la marcha nórdica debido al riesgo de caídas.
- El equipamiento y las clases de marcha nórdica pueden ser costosos, pero son necesarios para iniciarse en esta disciplina.
La técnica de marcha
Antes de lanzarte a esta disciplina, es fundamental comprender bien qué es la marcha nórdica. Después, es lógico preguntarse: ¿es difícil la marcha nórdica? La respuesta depende de tu condición física inicial y de tu capacidad para aprender la técnica de marcha.
Para practicar la marcha nórdica, tendrás que coordinar tus movimientos. No se trata solo de caminar clavando los bastones. Si eres principiante en marcha nórdica, corres el riesgo, por ejemplo, de olvidar inclinar ligeramente el tronco hacia delante o de flexionar demasiado los codos al impulsar los bastones. Los errores de postura pueden acentuar las tensiones en las articulaciones y provocar dolores.
Para mejorar tu técnica de marcha, lo ideal es empezar tomando clases con un instructor cualificado. Al entrenar con regularidad, podrás asimilar los movimientos correctos, la postura adecuada y encontrar un ritmo cómodo.

Los problemas de salud
Los beneficios de la marcha nórdica para la salud son numerosos. Si bien esta actividad es excelente para el corazón, también presenta algunos inconvenientes. Existe, por ejemplo, una contraindicación para las personas que padecen artrosis o artritis reumatoide. El agarre de los bastones y la propia práctica pueden provocar dolores e inflamaciones.
¿Es buena la marcha nórdica para la espalda? La respuesta es sí. La práctica de esta actividad puede prevenir el dolor de espalda y tonificar la cadena postural. Permite garantizar una mejor postura y una espalda sana. No obstante, si sufres alguna patología como lumbalgia, este deporte puede estar desaconsejado. En cualquier caso, te recomendamos consultar a un médico y hacer una primera prueba antes de lanzarte a esta actividad.
El riesgo de caídas
Otro de los inconvenientes de la marcha nórdica es el riesgo de caídas. Las personas con problemas importantes de equilibrio no deberían practicar esta actividad para evitar caídas y lesiones asociadas. Es también el caso de las mujeres embarazadas, cuyo centro de gravedad cambia y puede afectar al equilibrio durante la gestación.
Para evitar caídas, es importante tener una buena estabilidad y trabajar la técnica de marcha. Recuerda no concentrarte solo en los bastones, sino también en fijarte bien por dónde pisas.
El coste de la marcha nórdica
Auténtica actividad al aire libre, la marcha nórdica busca ser accesible para la gran mayoría. Sin embargo, supone cierto coste, especialmente para quienes desean tomar clases con un instructor cualificado. Las cuotas de inscripción en los clubes son, no obstante, relativamente asequibles y permiten recibir numerosos consejos.
Ocurre lo mismo con el material. Además del calzado y la ropa de marcha nórdica de calidad, los bastones de marcha resultan bastante costosos. Deben elegirse con cuidado para evitar lesiones. Se aconseja optar por unos de carbono que, aunque más caros que los de aluminio, ofrecen la ventaja de absorber mejor las vibraciones. No obstante, siempre es posible encontrar material más económico y de buena calidad para iniciarse.

Las limitaciones del bastón de marcha
Los bastones de marcha pueden suponer algunos inconvenientes en la marcha nórdica. Aunque son indispensables para practicar esta actividad, deben ir sujetos a las manos mediante una dragonera.
Esta limitación te impide hacer varias cosas a la vez, como pasear a tu perro, hacer fotos del paisaje o enviar un mensaje. Por otro lado, te obliga a concentrarte en el momento presente y a disfrutar de la calma de la naturaleza.
La soledad en plena naturaleza
La marcha nórdica es un deporte individual que se practica en plena naturaleza. La probabilidad de encontrarte solo durante la actividad es alta. Según cada persona, esta soledad puede verse tanto como una ventaja como un inconveniente.
Si te sientes solo y necesitas compañía, te aconsejamos unirte a un grupo. Te permitirá sentirte más seguro, entablar nuevas relaciones y hacer que el tiempo pase volando.
Los inconvenientes relacionados con el entorno
Por último, la marcha nórdica está sujeta a condicionantes ambientales. Como en todas las actividades al aire libre, puedes encontrarte con una meteorología adversa con viento, lluvia o temperaturas gélidas. Para quienes viven en la ciudad, practicar este deporte se complica además por la falta de naturaleza y el ajetreo urbano.
Para hacer frente a estos inconvenientes, te recomendamos primero invertir en un equipamiento adaptado a todas las estaciones. También puedes buscar rutas naturales cerca de casa y, si es posible, accesibles en transporte público.
La marcha nórdica presenta, por tanto, algunos inconvenientes, que siguen siendo inferiores al número de ventajas. No existen contraindicaciones reales para su práctica, sino más bien adaptaciones para principiantes. Estos deben aprender las técnicas correctas, equiparse bien y rodearse de la mejor manera para progresar en esta actividad deportiva.