Si quieres moverte mientras disfrutas de la naturaleza, la marcha nórdica es sin duda para ti. Esta actividad está destinada tanto a principiantes como a deportistas experimentados y se practica con bastones de marcha. Además, posee numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. Pero entonces, ¿qué es la marcha nórdica?
Lo que hay que recordar:
- La marcha nórdica se practica con bastones de marcha y trabaja todo el cuerpo.
- Esta actividad está abierta a todos, independientemente de la edad y la condición física.
- La marcha nórdica mejora la salud cardiovascular, fortalece los músculos y las articulaciones, esculpe la figura y ofrece beneficios para la salud mental.
- Es importante seleccionar con cuidado los bastones, la ropa y las zapatillas de marcha.
Principio de la marcha nórdica
¿Cuál es el principio de la marcha nórdica? Se trata de un deporte al aire libre que combina resistencia y fortalecimiento muscular. El objetivo es caminar dinámicamente en terreno llano o con poco desnivel acentuando el movimiento natural de los brazos con la ayuda de bastones de marcha. Al igual que en el esquí de fondo, los bastones se orientan con las puntas hacia atrás para proyectarse más rápidamente hacia adelante.
Inventada en Finlandia hace más de 100 años, fue inicialmente concebida para los esquiadores de fondo. Estos podían así continuar entrenándose durante el período estival. En los últimos años, la marcha nórdica se ha convertido en un deporte en sí mismo en todo el mundo. En Francia, esta disciplina apareció en los años 2000. Además, está regulada por la Federación francesa de atletismo desde 2009.

Practicar la marcha nórdica
La marcha nórdica es una actividad abierta a todos, independientemente de la edad, la condición física y los objetivos deportivos. Hombres, mujeres, niños, personas mayores, deportistas o sedentarios pueden practicarla. Es una excelente opción para ponerse en forma mientras se disfruta de la naturaleza.
Pero entonces, ¿cómo empezar? Sabe ante todo que puedes practicarla tanto en club como en solitario. Los principiantes en marcha nórdica deben ante todo asegurarse de estar bien equipados y de conocer los fundamentos.
De media, la velocidad de la marcha nórdica se sitúa alrededor de los 6 km/h. Si estás empezando con esta disciplina, es probable que te mantengas a un ritmo de 4 o 5 km/h. En competición, los deportistas se acercan más bien a los 10 km/h. Todo depende, por tanto, de tu entrenamiento y de tus objetivos.

Ventajas y beneficios
Los beneficios de la marcha nórdica son numerosos, empezando por la salud cardiovascular. En efecto, este deporte de resistencia te permite mejorar tus capacidades cardíacas, especialmente durante un esfuerzo sostenido. Los huesos y las articulaciones también se ven implicados. Las vibraciones provocadas por los bastones de marcha permiten preservarlos y fortalecerlos.
También es una actividad útil para esculpir tu figura. En primer lugar, más del 80 % de los músculos del cuerpo se activan durante el esfuerzo. La marcha desarrolla así tus músculos inferiores, mientras que el uso de los bastones trabaja los músculos superiores. La práctica del deporte también te permite perder peso al eliminar la masa grasa.
Por último, la marcha nórdica tiene numerosos beneficios para la salud mental. Este deporte en plena naturaleza permite despejar la mente y también ganar confianza en uno mismo. Si te apuntas a un club, podrás además desarrollar tu sociabilidad. Todas estas ventajas permiten además prevenir ciertas enfermedades.

Todo sobre el equipamiento utilizado
La marcha nórdica requiere poco equipamiento, pero este debe elegirse con cuidado. En primer lugar, los bastones de marcha son indispensables para practicar esta actividad. Asegúrate de elegir bastones con las puntas orientadas hacia atrás. La elección del material es importante, con preferencia por bastones de carbono monofilamento. Tendrán la ventaja de ser sólidos y resistentes a las vibraciones.
La ropa de marcha nórdica debe ser transpirable, cortavientos e impermeable. Así te permite salir con frío, pero también protegerte en caso de mal tiempo.
Por último, no existe un modelo específico de zapatillas de marcha para practicar la marcha nórdica. Te recomendamos optar por un par dotado de una suela flexible, con buen agarre y adherencia. Te ofrecerá el máximo confort para un óptimo desarrollo del paso.
Como ya habrás comprendido, la marcha nórdica es una actividad completa con múltiples beneficios. Gracias a su accesibilidad, permite mantenerse en forma mientras se disfruta del aire libre. Con poco equipamiento necesario y ventajas para la salud, es una opción interesante para mantener un estilo de vida activo.