Cuando se quiere hacer senderismo en familia, es decir con niños, a menudo se buscan elementos de motivación o formas de facilitar el trayecto para los más pequeños. La solución de hacer senderismo con un burro es beneficiosa en muchos aspectos y permite motivar a los más jóvenes y viajar de manera diferente. Descubre nuestros consejos para hacer senderismo en familia con un burro, sus beneficios y cuáles son los recorridos que mejor se prestan a ello.
Las ventajas del senderismo con un burro
Robert Louis Stevenson contribuyó enormemente al auge del viaje con burro con su célebre libro «Viaje con un burro por las Cévennes», pero hoy la ruta con burro ha encontrado su popularidad porque ofrece numerosas ventajas indudables.
El burro lleva tu equipaje
Al ser el burro un animal de carga, está acostumbrado a llevar cargas pesadas desde tiempos inmemoriales. Aunque conservarás algunas bolsas contigo, puedes poner las más grandes sobre el lomo del animal y evitar cargar con mucho peso. Es especialmente el caso de los niños, que pueden deshacerse de sus pequeñas mochilas. Un burro carga generalmente entre 30 y 40 kg sin demasiados problemas, así que ya ves que puedes caminar perfectamente con la espalda ligera.

Se adapta a tu ritmo
Al contrario de lo que dice la leyenda, el burro no es tan difícil de hacer caminar. Se adaptará fácilmente a tu ritmo (o tú al suyo) y te sorprenderá su resistencia, aunque elija sus momentos de descanso a su antojo.
Un punto de interés y motivación para los niños
Quienes ya han hecho rutas con niños saben lo difícil que puede ser a veces motivarlos e interesarlos. La presencia de un animal despierta un interés genuino en tus hijos y estarán encantados de cuidarlo, darle de comer, guiarlo o cepillarlo en la etapa. ¡Y cuando estén cansados, los más pequeños pueden subirse a su lomo!
¿Cómo hacer senderismo en familia con un burro?
Por supuesto, hacer senderismo en familia con un burro no se improvisa. La mayoría de las veces contarás con un burrero que te alquilará un burro para tu recorrido.
El burro va equipado con su material: un albarda para el transporte, un cabestro y una cuerda para llevarlo de la mano, y alforjas para el equipaje.
Los cuidados
Por supuesto saldrás con el equipo de cepillado (cepillos, almohazas, limpiacacos, cicatrizante, repelente de insectos) y el burrero te explicará lo que debes hacer cada día para tener un burro en perfectas condiciones físicas.
El albardeo
El burrero te explicará cómo colocar el albarda, ajustar el cinchado y, sobre todo, equilibrar los pesos a cada lado del albarda; de lo contrario, ¡atención al riesgo de caída de los sacos! Cuando prepares tus bolsas, evita las maletas rígidas y opta por bolsas blandas, tipo mochilas de tamaño mediano. Evita colocar objetos duros o puntiagudos contra sus flancos y coloca los objetos pesados en el fondo de la bolsa y los más ligeros encima.
La conducción del burro
Llevarás al burro de la cuerda y caminarás delante de él. Aprenderás a animarle a avanzar y a no dejarle pastar donde le plazca, ¡de lo contrario el recorrido puede hacerse muy largo!
El burro es bastante cooperativo pero astuto, y necesita una autoridad suave pero firme. Debes saber que un burro se aborda con calma y confianza, y que no le gusta que lo asusten o sorprendan.
Además, tiene una memoria excelente y conoce a la perfección los caminos por los que te lleva.

Los recorridos para hacer senderismo con un burro
Existe una multitud de regiones donde es posible hacer senderismo en familia con un burro, sin necesidad de gran experiencia. La mayoría de las veces, el burro es perfecto en regiones de media montaña y semivallonadas. Aquí tienes una selección de lugares donde podrás salir de senderismo con tus hijos y un burro el próximo verano:
- Las Cévennes: imprescindibles para recorrer con un burro, especialmente por el célebre camino de Stevenson. Un recorrido bastante fácil con mucho alojamiento y casas rurales, y una amplísima oferta de proveedores y longitudes de recorrido. Además, la región es bonita y a menudo soleada, y te ofrecerá momentos de soledad perfecta, ¡tan poco habitado y salvaje es el lugar!
- El Queyras: el Queyras y la región del Ubaye se prestan bien al senderismo con un burro y es bastante fácil encontrar numerosos programas de distintas duraciones y dificultades. El terreno no es demasiado exigente y además no tendrás que cargar con tu equipaje, pudiendo disfrutar de los paisajes espectaculares con total tranquilidad.
- La Ardèche: la zona de las gargantas del Ardèche no solo cuenta con un microclima excepcional (más de 300 días de sol al año), sino que también ofrece a los senderistas un lugar mágico y único por su belleza salvaje y grandiosa. En el GR4 encontrarás numerosos alojamientos que te recibirán con tu burro: casas rurales, yurtas, camping en granja, casas de huéspedes. Además, el senderismo al paso del burro por los antiguos caminos de mulateros del Ardèche es un verdadero placer para compartir entre pequeños y mayores, y numerosos proveedores están presentes en la zona.
- El Jura: en las Hautes Combes del Jura, en el corazón del Parque Natural Regional del Haut-Jura, encontrarás numerosos burreros que ponen a disposición sus animales para rutas de senderismo de varios días a una semana. Descubrirás una naturaleza maravillosa y vistas sublimes caminando con tu burro, y podrás así iniciar a tus hijos en el placer del senderismo, de dormir en tienda o en casa rural, y tendrás, sin duda, recuerdos maravillosos de tu ruta itinerante con un burro por el Jura.