A menudo descuidado, el atado de las zapatillas es un paso imprescindible para practicar senderismo con total seguridad y, sobre todo, con máxima comodidad durante toda la salida. Veamos juntos cómo atar correctamente tus zapatillas de senderismo.

La importancia de atarse las zapatillas correctamente
No basta con elegir las mejores zapatillas de senderismo: también hay que saber usarlas correctamente, lo que pasa, entre otras cosas, por un atado impecable. Un calzado bien atado te evita, por un lado, molestias como rozaduras si va demasiado suelto o dolores y presión si aprieta en exceso; por otro, garantiza una buena sujeción del pie y del tobillo, algo esencial para tu seguridad; y por último, evita que los cordones se desaten en mitad de la ruta. Veamos juntos cómo atar correctamente tus zapatillas de senderismo.
¿Cómo atarse bien las zapatillas?
Unas zapatillas de senderismo bien atadas se adaptan a la perfección a la forma del pie sin generar puntos de presión excesivos. Para ello, empieza ajustando la parte inferior de tus zapatillas, tensando los cordones ojal por ojal, de manera que la zapatilla envuelva el empeine sin oprimirlo ni cortar la circulación. Recuerda que, ante todo, debes sentirte cómodo y mantener cierta flexibilidad. Si notas que el pie baila ligeramente dentro de la zapatilla a pesar de apretar los cordones, añade una suela para rellenar el espacio.
También es fundamental mantener cierta libertad de movimiento en los dedos para evitar que choquen contra la puntera de la zapatilla. Para lograrlo, puedes calzarte en una ligera pendiente (con el talón hacia abajo y los dedos hacia arriba) en lugar de en llano, o dar unos suaves golpes con el talón en el suelo para asentarlo bien en el fondo de la zapatilla.
Para asegurar la tensión deseada, termina de ajustar la parte inferior (por debajo del maléolo) con un nudo de bloqueo. Hazlo en la base del tobillo antes de pasar a la parte superior de la zapatilla, situada en la caña. Además, algunas zapatillas cuentan con un gancho autobloqueador diseñado especialmente para independizar el ajuste de la zona inferior del de la zona alta.
Por último, pasa a la parte superior de la caña pasando los cordones por los ganchos de arriba hacia abajo, y no de abajo hacia arriba. ¿Por qué? De esta forma generas más tensión sin perder el ajuste logrado en la parte baja, los cordones no se salen fácilmente de los ganchos y el nudo final no te molestará durante las bajadas.
Finaliza el atado de tus zapatillas con un nudo de cirujano: es más eficaz que un nudo doble y mucho más fácil de soltar al terminar la jornada de senderismo.
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